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Al menos otros 25 civiles afganos, incluidos nueve mujeres y tres
niños, murieron hoy en el transcurso de ataques aéreos de la OTAN en
la convulsa provincia sureña de Helmand, comunicaron fuentes
policiales.
De acuerdo con el jefe de la policía, Mohamad Hassan, las víctimas
se registraron cuando los aviones de combates y helicópteros
artillados bombardearon la localidad de Adam Kham, escenario de
enfrentamientos entre militares e insurgentes.
Según Hassan, los aparatos de la OTAN atacaron por error dos o tres
casas de civiles durante los combates.
Con anterioridad, la Fuerza Internacional de Asistencia a la
Seguridad (ISAF), liderada por la OTAN, reconoció que un número
indeterminado de civiles afganos resultó muerto o herido durante la
reconquista por sus tropas del distrito de Chora, en Uruzgán,
Esas víctimas se registraron en el transcurso de los ataques aéreos
de la aviación de la ISAF, liderada por la OTAN, de ese poblado
ocupado por la insurgencia afgana desde el domingo último.
Un comunicado militar en Kabul asegura que fuerzas de la OTAN
retomaron el control de un distrito del centro que desde el domingo
era escenario de violentos combates con rebeldes y reconoce que
causaron "muchos muertos", entre ellos civiles.
Algunos de esos civiles quedaron atrapados entre los frentes o
perdieron la vida en ataques aéreos, indica la ISAF, y agrega que
resulta difícil determinar el número exacto de muertos.
En la actualidad, "las fuerzas del Gobierno afgano y de la ISAF
tienen el pleno control de toda el área de Chora, habiendo tomado de
nuevo tres remotos puestos policiales que cayeron brevemente bajo
control insurgente", subraya el comunicado.
Los rebeldes aumentaron sus acciones combativas en los últimos días
en el centro y sur de Afganistán, con ofensivas -además de la de Chora-
en los distritos de Miya Nishin y Ghorak, ambos en la conflictiva
provincia de Kandahar.
El mando de la OTAN y el gobierno afgano admitieron esta semana que
esos dos últimos distritos fueron conquistados por la resistencia,
pero ahora afirman que sus fuerzas combinadas lograron retomar el
control.
Más de dos mil 400 personas perdieron la vida, la mayoría civiles,
desde enero último en este país islámico centroasiático.