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La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO) elogió la reciente decisión de China de prohibir el
uso de alimentos para la producción de etanol, informó hoy la prensa
capitalina.
Según el periódico China Daily, Abdolreza Abbasian, secretario del
Grupo Intergubernamental sobre Granos de la FAO, opinó que este paso
de un país tan importante como China puede acelerar la aparición de
nuevas tecnologías para la fabricación de etanol.
Agregó que esas técnicas estarían dirigidas al uso de la biomasa y
al no empleo de cosechas de alimentos básicos.
Las autoridades chinas pidieron recientemente a las empresas
enfrascadas en la fabricación de combustible concentrarse en el empleo
de la celulosa y de productos agrícolas no básicos, como la yuca y el
boniato, recordó el diario.
El uso del maíz fue una de las razones para que su precio se
incrementara en un 30 por ciento durante los pasados nueve meses, lo
que a su vez elevó los costos del forraje y de la carne, sobre todo la
de cerdo.
Abbassian consideró que los precios de los cereales seguirán altos
en el mercado mundial, pues aún no existe un gran avance tecnológico
para la conversión de la biomasa en combustible.
Estados Unidos es el país que contribuye más a esa tendencia debido
a su uso masivo del maíz para producir etanol, pues utilizará en cinco
años la tercera parte de su cosecha con ese propósito.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos dio a conocer que
unas 86 millones de toneladas de su cosecha de maíz entre 2007 y 2008
serán empleadas para la fabricación de carburante.
El funcionario de la FAO dijo que de esa manera el consumo interno
de maíz para producir etanol en Estados Unidos será mayor que sus
exportaciones del grano.