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El presidente ruso, Vladimir Putin, exhortó hoy en esta capital a los
profesores de Ciencias Sociales a impedir con su gestión que se le
imponga a Rusia un sentimiento de culpabilidad por acontecimientos
históricos.
Páginas difíciles hubo en la historia de Rusia, lo mismo que en
cualquier otro país, y algunos las tienen todavía más espeluznantes,
afirmó enfático el estadista al intervenir en la Conferencia Nacional
de Profesores de esta especialidad.
No hemos usado armas nucleares contra la población civil, ni
rociado miles de kilómetros con sustancias químicas, ni lanzado contra
un país pequeño como Viet Nam más bombas que en la Segunda Guerra
Mundial, dijo en alusión a Estados Unidos.
Al comparar la historia rusa con la de Alemania, el mandatario
subrayó que el país eurasiático nunca tuvo nazismo.
Putin insistió en que otras naciones pueden encontrar en Rusia
muchas cosas que aprender.
Somos un país que tiene principios de cooperación interétnica e
interconfesional elaborados a lo largo de siglos, a nivel de los
genes, recordó a los profesores.
Explicó que las versiones rusas de la religión cristiana y del
Islam son diferentes a las tradicionales, porque se han adaptado a la
coexistencia en un mismo territorio, bajo el mismo cielo.
Esta cultura y esta tolerancia se formaron en el transcurso de
siglos, lo llevamos en la sangre, resaltó el jefe del Kremlin.
El líder ruso sostuvo que el tono aleccionador de los criterios
vertidos en algunos países en relación con Moscú equivale al intento
de influir como un mentor y adjudicarse el derecho de mandar.
Somos parte de un mundo global, pero nadie puede quitarnos nuestra
historia y nuestras tradiciones nacionales, concluyó el presidente.