Famosa por sus tradiciones musicales, la ciudad de Manzanillo de
la provincia cubana de Granma acoge desde hoy hasta el domingo
próximo un festival de danzón, considerado el baile nacional en la
mayor de las Antillas.
En el centenario teatro Manzanillo, tiene lugar la cadenciosa
competencia entre parejas que representan a las provincias de
Santiago de Cuba, Guantánamo, Camagüey, Ciego de Ávila, Ciudad de La
Habana y Granma.
El evento festeja el cumpleaños 83 de la glorieta morisca, que
fue inaugurada el 24 de junio de 1924, en el centro del parque
Carlos Manuel de Céspedes, y es el símbolo turístico de la urbe.
Los bailadores visitarán lugares de gran interés, como el Parque
Nacional La Demajagua, donde en 1868 comenzó la primera guerra
cubana por la independencia, y una cuadra-escalinata convertida en
conjunto monumentario para rendir tributo a la heroína Celia Sánchez
Manduley.
También están previstos un coloquio acerca del son y el danzón en
Manzanillo, así como bailes públicos animados por agrupaciones
locales.
Es la primera ocasión en que un festival nacional de la
manifestación se efectúa en la zona oriental del país, y los
organizadores pretenden hacerlo con frecuencia anual, dijo a la AIN
Rafael Mejías, presidente del Movimiento Cultural Comunitario Amigos
del Danzón en Granma.
Segunda ciudad en importancia en la provincia de Granma,
Manzanillo está insertada en las historias del son, los órganos y
las orquestas de tipo charanga, todos representativos de la música
bailable en Cuba.
Soneros como la orquesta Original de Manzanillo y el cantautor
Cándido Fabré figuran entre los animadores del danzón en la
localidad.
Según el musicólogo Helio Orovio, este tipo de composición, que
data de 1879, es un género bailable derivado de la danza criolla,
pero más lento, cadencioso y variado