En el Monte de las Banderas, monumento a las víctimas del
terrorismo contra Cuba y al valor, la dignidad y resistencia de su
pueblo, proseguirá hoy el juicio político a Luis Posada Carriles y al
Gobierno de los EE.UU.
La de este martes será otra intensa sesión, en la cual continuará
la práctica de pruebas acusatorias contra el asesino confeso, ex
agente de la CIA.
Esta jornada del juicio político en tribunal antiimperialista "La
juventud acusa a Luis Posada Carriles y al Gobierno de Estados
Unidos", se centrará en el repaso a la escalada de atentados con
bombas contra instalaciones turísticas cubanas en 1997 y 1998, que
tuvieron a ese asesino como autor intelectual.
Entre los que serán llamados a declarar destacan Giustino di Celmo,
padre de Fabio, el joven turista italiano que perdió la vida en el
sabotaje al hotel Copacabana, en la capital cubana, y Chang Álvarez,
entonces un niño que halló el explosivo colocado en el 'Comodoro' y lo
llevó a su casa.
Como testigo también comparecerá el teniente coronel Roberto
Hernández Caballero, único cubano en viajar a Estados Unidos para
declarar, sobre este mismo tema, en el juicio contra
Fernando González,
Gerardo Hernández,
Ramón Labañino,
René González y
Antonio Guerrero,
los Cinco Héroes cubanos presos injustamente en ese país por
combatir el terrorismo.
Víctimas y testigos de aquellas vandálicas acciones, concebidas y
perpetradas con el deliberado propósito de sembrar el terror y la
muerte y hacer colapsar el turismo en la Isla, darán su testimonio de
tales hechos, de los cuales el gobierno cubano informó oportunamente a
las autoridades norteamericanas.
En el Centro Recreativo Juvenil José Antonio Echeverría, donde
desde ayer acontece la vista oral y pública, también se hablará hoy de
la entrada ilegal de Posada en territorio estadounidense, su posterior
detención y la farsa judicial, que recién tuvo como inconcebible
desenlace la puesta en libertad, sin cargo alguno, del connotado
criminal