Miles de soldados norteamericanos
continuaron hoy la búsqueda en una zona al sur de esta capital de tres
de sus militares desaparecidos, aunque tal operación coloca a los
cautivos en peligro de muerte.
El captor de esos efectivos, el Estado Islámico en Iraq, alertó que
de proseguir la masiva operación estadounidense le quitarían la vida a
los cautivos, pero ningún jefe castrense respondió asunto.
Ese grupo armado atacó su patrulla en Mahmudiyah, sur de Bagdad, el
pasado sábado, con lo cual dieron muerte a cinco militares y
secuestraron a los otros.
El ejército norteamericano desplegó cuatro mil efectivos y emplea
helicópteros y aviones para dar con los cautivos de la formación
armada que vincula con la red Al Qaeda.
Estado Islámico en Iraq reclamó la autoría del ataque y captura de
los militares estadounidenses, de quienes se refirió como "una
patrulla de cruzados" y no se descarta que cumpla su amenaza.
Para ubicar a los desaparecidos y sus captores, "empleamos todos
los medios disponibles, incluso los satélites", dijo la víspera el
portavoz del ejército norteamericano, teniente coronel Christopher
Garver.
Esto ocurre en lo que denominan triángulo de la muerte, delimitado
por las localidades de Yussufiya, Mahmudiya y Latifiya, todas al sur
de esta capital.
Según la inteligencia militar norteamericana, en ese lugar es
fuerte la insurgencia.