El
llamado Plan Bush, que en el 2006 fue completado hasta con un acápite
secreto para su empeño de recolonizar a Cuba, cumple su tercer año con
el endurecimiento del bloqueo a la Isla y otros actos de
desestabilización, pero con una cosecha magra que reconfirma el
fracaso de sus propósitos.
Habrá que esperar a ver qué "nuevas" trae la Casa Blanca el próximo
20 de mayo, aniversario del engendro, y fecha importante para
Washington, pues ese día del 1902 nació aquella república rehén de la
ocupación yanki y de la Enmienda Platt.
Según el denominado programa de "transición hacia una Cuba libre",
la historia ha sido calcada de aquella que despojó a los mambises y a
los ideales de independencia con tanta sangre derramada.
De ser derrocada la Revolución, la Constitución cubana dejaría de
existir por decreto, algo parecido a lo que aconteció con aquella
primera Carta Magna de la nueva "república", censurada en su
articulado por el gobernador Leonardo Wood, interventor de la Isla, y
por el presidente de los Estados Unidos, cual reafirmación de su
condición de neocolonia.
En la repetición Wood estaría remplazado por algún general del
Pentágono, y Caleb McCarry tendría el papel de procónsul de Roma,
perdón, Washington, salvando las diferencias con el Nerón que hoy
consume Bagdad.
Aquella Enmienda Platt tendría reedición, cual referente histórico
al denominado Plan Bush, todo un recetario para la intervención, con
la orden presidencial cumplida de crear un equipo de agencias del
gobierno estadounidense para implementar la transición, léase
recolonización.
Y para cuando eso suceda, también se dará cumplimiento a esa otra
orden: "Procesar a los ex funcionarios y miembros del Gobierno, del
Partido, de las fuerzas de seguridad, de las organizaciones de masas y
otros ciudadanos progubernamentales, quizás también a muchos miembros
de los Comités de Defensa de la Revolución". "La Lista pudiera ser
larga", concluye el edicto.
Y no hay que dudar que entre los nativos designados para
administrar la justicia estén Posada Carriles, Orlando Bosch y otros
terroristas que han enlutado al pueblo cubano, para entonces
"liberado".