La Agencia Central de Inteligencia (CIA) es un
organismo norteamericano bastante conocido en todo el mundo, sobre
todo en la parte pobre del planeta.
Cuando no ha organizado el derrocamiento de un
Gobierno (Chile, Guatemala, República Dominicana, Congo), ha entrenado
a torturadores de toda América Latina, ha mantenido cárceles secretas
o ha urdido todo tipo de planes para asesinar a dirigentes de otros
países.
Desde su surgimiento es eso, solamente. Ahora,
gracias a los milagros de la cibernética la sórdida agencia de
espionaje ha lanzado un sitio web en el que trata de convencer a los
norteamericanos y ciudadanos del mundo de que no es así, de que la
"compañía" —como también le dicen— es un organismo noble y lleno de
pureza impecable. Estéril de microbios conspirativos.
Lo malo del sitio es que comienza con un contagio
bushista, la mentira, pues, según AFP, un comunicado de Michael Hayden,
director del organismo de los grandes secretos, dice que "el nuevo
sitio reafirma el compromiso de la CIA de compartir la mayor cantidad
posible (de información) con el pueblo estadounidense".
Y que se lo crean los que vean eso. Hay que ser
ingenuo para pensar que existen verdades en las proclamas oficiales de
Washington.
El anuncio publicitario señala: "Somos la primera
línea de defensa de la nación. Logramos lo que otros no pueden lograr
y vamos adonde otros no pueden ir". Volvemos a decir que esas misiones
serían organizar golpes de estado, traficar con drogas para
operaciones sucias, preparar magnicidios de todo tipo, entrenar a
terroristas de cualquier país (Luis Posada Carriles, por ejemplo).
¡Qué pura y noble es la CIA!