NACIONES
UNIDAS, (PL).— El embajador de Cuba ante las Naciones Unidas, Rodrigo
Malmierca, advirtió acerca del peligro de la pretensión de convertir
los alimentos en biocombustibles, cuando más de dos mil millones de
personas padecen hambre en el mundo.
Una intervención de Malmierca circulada aquí señaló que en países
donde más del 50 por ciento de la población depende de la agricultura,
esta estrategia provocaría una crisis devastadora.
Esto sin mencionar las graves distorsiones que ocasionaría en el
mercado de los productos básicos y su impacto ambiental, añadió el
funcionario cubano.
Las políticas para solucionar la actual crisis energética que
afecta al mundo no deben poner en riesgo la soberanía alimentaria de
los pueblos ni agravar la situación ecológica del mundo, apuntó.
El diplomático reiteró al segmento de alto nivel de la 15 sesión de
la Comisión sobre Desarrollo Sostenible el compromiso de Cuba con la
meta mundial de garantizar la sostenibilidad del medio ambiente.
Afirmó que pese a innumerables acuerdos y compromisos ambientales,
se agrava la situación mundial, caracterizada por la inequidad, la
pobreza y la pérdida de los recursos naturales.
El medio ambiente continúa deteriorándose, y como si fuera poco,
los recientes testimonios científicos confirman que el futuro de
nuestro planeta está amenazado de sufrir graves catástrofes debido a
los efectos del cambio climático global, expresó.
Afirmó asimismo que el desigual e injusto sistema económico y
financiero mundial ha devenido factor negativo que frena e impide la
aplicación de políticas de desarrollo sostenible.
Las naciones industrializadas, aferradas a sus insostenibles
patrones de producción y consumo inherentes, sólo han promovido el
derroche de los combustibles fósiles, opinó el Embajador.
Agregó que ese comportamiento ha aumentado desmesuradamente las
emisiones de gases de efecto invernadero responsables del acelerado
calentamiento global.
El diplomático señaló que las principales limitaciones de los
países del Tercer Mundo para alcanzar objetivos de desarrollo son la
falta de recursos financieros, la transferencia de tecnología y la
creación de capacidades.
Subrayó que pese a las cuatro décadas de bloqueo hostil impuesto
por el Gobierno de los Estados Unidos, Cuba ha logrado implementar una
política de sostenibilidad.
Se refirió al ahorro en Cuba de miles de millones de dólares
anuales por la puesta en marcha de la revolución energética.
Ese programa está basado en la sustitución de todas las luminarias
incandescentes y el reciclaje masivo de todos los equipos domésticos,
comerciales, industriales, de transporte y de uso social.
Malmierca destacó que además del ahorro, esas medidas han tenido
una positiva repercusión en la calidad de vida de los ciudadanos.