Una cerrada ovación siguió a estas palabras del Ministro de las FAR,
General de Ejército Raúl Castro Ruz, quien presidió la sesión ampliada
del Consejo Militar del MINFAR, dedicada a evaluar los resultados del
pasado Año de Preparación para la Defensa 2006.
En la reunión participaron los viceministros de las FAR, el
Viceministro Primero del Ministerio del Interior, los jefes de
ejército y otros 150 jefes principales de las Fuerzas Armadas
Revolucionarias, que se desempeñan desde el nivel central hasta las
regiones militares y jefes de grandes unidades militares.
El reconocimiento a los resultados positivos en los principales
frentes del trabajo dirigido a fortalecer la capacidad defensiva del
país, no impidió que el énfasis de los informes e intervenciones
estuviera centrado en las deficiencias detectadas y sobre todo en las
muchas tareas que habrá que acometer en los próximos meses.
En ese espíritu se analizaron con rigor, entre otros temas, la
planificación y organización de la disposición combativa y para la
defensa; la preparación del personal; el aseguramiento logístico y el
cuidado y control de los recursos materiales; el acondicionamiento
ingeniero del teatro de operaciones militares; la producción y
modernización del material de guerra; las tareas dirigidas a extender
la medicina tradicional y natural, así como la labor realizada para
garantizar las condiciones de vida y trabajo adecuadas al personal.
Particular atención recibió la experiencia en marcha en varias
unidades de las FAR, dirigida a asegurar la superación cultural
durante el cumplimiento del Servicio Militar Activo, de los jóvenes
con carreras universitarias otorgadas y los beneficiados por la Orden
No. 18 del Ministro de las FAR. También se constató la sostenida
tendencia al incremento del número de mujeres militares, lo que sitúa
a Cuba, por ejemplo, entre los países con más alto índice de presencia
femenina en su cuerpo de oficiales.
Gran parte de la sesión del Consejo Militar del MINFAR estuvo
dedicada a valorar la importancia y trascendencia del esfuerzo
desplegado en el campo de la defensa por todo nuestro pueblo,
especialmente a partir de conocerse la Proclama de nuestro Comandante
en Jefe, el 31 de julio del pasado año, que marcó el inicio de la
Operación Caguairán.
La
Operación Caguairán fue el centro de los temas analizados bajo la
dirección del general de cuerpo de ejército Álvaro López Miera,
viceministro jefe del Estado Mayor General.
Qué mejor nombre que el de este árbol cubano de tronco firme e
incorruptible, cuyas fibras estrechamente unidas desafían hasta el
acero del hacha, para designar esta gran movilización popular, que en
silencio, sin el menor alarde, garantizó preservar la Revolución de
cualquier intento de agresión militar del enemigo en tan difícil
momento para nuestro pueblo.
Los órganos de mando y dirección a los distintos niveles, junto al
resto del dispositivo encargado de asegurar la movilización de un
elevado número de efectivos, actuaron con organización y
profesionalidad. Pero lo verdaderamente decisivo en la elevación
sustancial de la capacidad defensiva del país, fue la extraordinaria
respuesta de nuestro pueblo, en prácticamente unas horas, ante el
llamado a ocupar los puestos de combate.
Un resultado no menos importante ha sido la preparación de decenas
de miles de reservistas y milicianos, una parte de los cuales, por su
condición de oficiales, se desempeñan como jefes o especialistas de
las pequeñas unidades o forman parte de órganos de mando o dirección.
Ha quedado probada la efectividad de este novedoso método de
organizar la preparación escalonada, en condiciones de campaña, de
quienes integran la reserva de las unidades regulares de las FAR o
forman parte de las Milicias de Tropas Territoriales. Por tanto
—señaló el Ministro de las FAR—, este proceso continuará
ininterrumpidamente durante los próximos veinte meses, hasta la
realización del "Ejercicio Estratégico Bastión 2008", en noviembre de
ese año, lo que nos permitirá incrementar la preparación y actualizar
los conocimientos de cientos de miles de reservistas y milicianos.
La importancia y trascendencia del esfuerzo desplegado fueron
sintetizados por el Ministro de las FAR, al realizar las conclusiones
del Consejo Militar:
"La Operación Caguairán significó un reto superior para el trabajo
político-ideológico y la capacidad movilizativa de las FAR. Ha sido
una excepcional oportunidad de comprobar la efectividad de cuanto
hemos venido haciendo en estos años."
"Se puso a prueba la preparación de los jefes y especialistas y los
órganos de mando y dirección, y algo muy importante: la actitud de
nuestro pueblo hacia la defensa, sobre todo cuando las cosas se hacen
bien, sin formalismos ni pérdidas de tiempo. Lo hecho en estos meses
demuestra, una vez más, que no hay tarea imposible cuando una sociedad
como la nuestra actúa bajo un plan único, con organización y objetivos
precisos."
"En los análisis efectuados recientemente por los Consejos
Militares de los ejércitos, pudo constatarse el destacado papel
desempeñado por los Consejos de Defensa Provinciales y Municipales,
los cuales ratificaron, una vez más, su condición de eslabón
imprescindible de nuestro sistema defensivo."
El General de Ejército Raúl Castro Ruz finalizó sus palabras
expresando:
"Lo alcanzado en el año 2006 es fruto, en primer lugar, de la obra
de la Revolución, de los valores ideológicos, patrióticos y morales de
nuestro pueblo."
"Por su respuesta firme y consecuente ante las tareas de la
defensa, en nombre de nuestro Partido y del Comandante en Jefe,
felicito a todos los miembros de las FAR, incluyendo a sus
trabajadores civiles, a los reservistas y milicianos, a los
combatientes del Ministerio del Interior, a los órganos de dirección
del Partido, el Gobierno, la UJC y las organizaciones de masas en las
diferentes instancias; a los directivos y trabajadores de los órganos
de la administración central del Estado, de las empresas y centros
laborales."