El embajador de México en Cuba, José Ignacio Piña, calificó en
Santiago de Cuba el ideario de Benito Juárez de una invitación para la
redefinición de las relaciones bilaterales entre ambas naciones.
"Honrar a Juárez es traducir en hechos su pensamiento, que
trasciende hoy en lo ético y lo político", señaló el diplomático al
develar en esta ciudad oriental un busto en honor al Benemérito de las
Américas.
Recordó que aunque Juárez no conoció esta región de Cuba cuando
estuvo de paso por la isla, sí aprendió a amarla por su cercanía con
el santiaguero Pedro Santacilia, quien fuera su secretario personal y
esposo de su hija mayor.
La escultura, ubicada en la Avenida de Las Américas, se suma a las
de Simón Bolívar, José de Sucre y Toussaint Louverture, y a los
monumentos a Ernesto Guevara y al independentista cubano Antonio
Maceo.
El jefe de la misión diplomática mexicana en La Habana depositó una
ofrenda floral donde reposan los restos del Héroe Nacional de Cuba,
José Martí, en el Mausoleo del cementerio de Santa Ifigenia.
Junto a otros integrantes de esa legación, Piña participó también
en un panel teórico sobre Juárez, con disertaciones que reflejaron
lazos entrañables entre mexicanos y cubanos.