El líder estudiantil cubano José Antonio Echeverría (1932-1957)
vivió con un pie en su día y otro en el futuro, aseguró hoy Juan Nuiry,
uno de sus compañeros de lucha.
"Cuando murió no había cumplido 25 años, y en su corta existencia
vivió con la velocidad de un rayo con un pie en su día y otro en el
futuro", expuso Nuiry en diálogo con Prensa Latina en ocasión del 50
aniversario de la muerte del joven revolucionario, el 13 de marzo de
1957.
Echeverría fue abatido por fuerzas policiales del régimen de
Fulgencio Batista (1952-1959) tras participar en la toma de la emisora
Radio Reloj, en acción simultánea al ataque al Palacio Presidencial.
A medio siglo de su muerte no podemos desconocer que fue un hombre
de un valor personal extraordinario, de gran valentía, predicaba con
el ejemplo, pedía siempre el lugar de más peligro, recordó el profesor
titular de la Universidad de La Habana.
Al referirse a los sucesos del 13 de marzo de 1957, Nuiry señaló
que no era una acción aislada, dado que proyectaba la participación
del pueblo como parte de una insurrección en la capital contra
Batista.
Me había impresionado aquel muchacho robusto con un abrigo de cuero
carmelita oscuro que con una valentía extraordinaria se enfrentaba a
la policía, señaló el ex presidente de la Federación Estudiantil
Universitaria (FEU).
El día que conocí a José Antonio me pasaron otras dos cosas
(arrestado por vez primera y encontrarse con el abogado Fidel Castro)
inolvidables, manifestó el también ex diplomático, al rememorar el 15
de enero de 1953 cuando se encontró con el líder estudiantil.
Tras una violenta manifestación en repudio al ultraje contra el
busto de otro dirigente (Julio Antonio Mella, asesinado en México en
1929) nos arrestaron y hablamos toda la noche, recordó.
Desde entonces -expresó- nuestra amistad fue invariable hasta el 13
de marzo, cuando acudimos juntos a la cita de honor, tal como se
comprometieron en la Carta de México con el actual presidente Fidel
Castro, entonces en los preparativos de la lucha guerrillera.
Era un dirigente integral, su discurso era martiano y de oposición
a la dominación norteamericana, expresó Nuiry tras llamar a no
encasillar a Echeverría, destacado además en la cultura y el deporte.
"Cuando cayó se sembró en la historia, lo recordamos y lo sentimos
con una presencia extraordinaria, y ese parecer se lo trasmitimos a
las nuevas generaciones, los que lo declararon presidente de honor de
la FEU", aseguró.
"Los verdaderos hermanos de José Antonio están en Cuba, y nos
mantenemos aquí con firmeza en nuestros ideales que se hacen cada vez
más fuertes, porque su figura cada día se agiganta", subrayó el ex
dirigente estudiantil al destacar la vigencia de su pensamiento.
No podemos estudiar a José Antonio sin tener en cuenta su
concepción unitaria de las fuerzas revolucionarias, argumentó el
académico.
Pero su arraigo no solo está en la isla, pues todavía nos preguntan
por él compañeros que asistieron a congresos latinoamericanos, añadió.