Bajo la presidencia de Cuba, el
Movimiento de Países No Alineados (NOAl) reactivó hoy sus nexos con la
organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (UNESCO) en una ceremonia efectuada en esta capital.
El acto estuvo precedido por una reunión de la Troika de los NOAL,
encabezada por el canciller cubano, Felipe Pérez Roque, el embajador
de La Habana ante la UNESCO, Héctor Hernández Pardo, y representantes
de Malasia y Egipto.
En su discurso, Pérez Roque hizo un llamado a "trabajar unidos"
contra la mercantilización de la mayor parte de la producción
intelectual y su privatización, "que convierten el conocimiento en
instrumento para perpetuar las desigualdades".
"Nos amenaza a todos la aspiración de convertir a la cultura en
mercancía y aniquilar la diversidad cultural", sentenció.
Aseguró que los países del Sur son víctimas de un orden
internacional absurdo y cruel, que impide el desarrollo, la paz y el
progreso y denunció que "lo culto se ha vuelto alternativo, y lo banal
y lo comercial se ha vuelto norma".
El diplomático matizó que el relanzamiento de los NOAL en la UNESCO
tiene asidero en la creencia de que es posible luchar por un mundo en
el que no haya 800 millones de adultos analfabetos y 80 millones de
niños sin asistir a la escuela.
"Duele recordar aquí hoy que según la UNESCO, solo 47 países han
logrado alcanzar los seis objetivos de la Educación para Todos,
acordados en Dakar en el año 2000", subrayó.
De otro lado, el canciller cubano refirió que "sustituir ciudadanos
por consumidores es la operación en marcha para desmoralizar la
posición política al orden mundial establecido".
La concentración de la propiedad sobre los medios, para desvirtuar
la información veraz, el "robo de cerebros" y los monopolios sobre el
desarrollo científico fueron otros aspectos abordados por Pérez Roque.
A su turno, Hernández Pardo, jefe de la misión diplomática de la
isla caribeña en la UNESCO, destacó el gran apoyo y entusiasmo
mostrado por los NOAL, el Grupo de los 77 más China y la propia
entidad de ONU por estrechar vínculos.
Hernández Pardo refirió seis objetivos principales que plantean los
No Alineados para su implementación a corto y mediano plazo con el
concurso de la UNESCO.
Entre ellos, sobresalen "promover y preservar" el diálogo entre
civilizaciones y la cultura de la paz, "impulsar la universalización"
y apoyar la Convención relativa a la diversidad cultural y lingüística
de la UNESCO del 2005.
Igualmente, el respeto a la diversidad de religiones, creencias y
culturas, y la puesta en práctica de la devolución de bienes
culturales a los pueblos que sufrieron o siguen bajo dominio colonial.
Finalmente, estimular la instrumentación de las decisiones de la
Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información y apuntalar la
consecución de las metas del Decenio de la ONU para la Alfabetización.
La ceremonia contó además con la participación del actual
presidente del Grupo de los 77, Mohammad Zahir Azis.
Asimismo, las embajadoras de Malasia (anterior presidente de los
NOAL), Sharifa Maimunah bint Syed Zin, Egipto (sede de la próxima
Cumbre), Shadia Kenawy, y María de los Angeles Flórez, titular de la
Comisión Cubana de la UNESCO.