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Bush prepara gira, Venezuela y Argentina
refuerzan posiciones

MIGUEL LOZANO

CARACAS, 19 de febrero (PL).— Mientras Estados Unidos alista una ofensiva de alcance por definir en Latinoamérica, Argentina y Venezuela preparan hoy un salto importante en sus lazos, vistos como parte de un nuevo tipo de cooperación en Suramérica.

El presidente argentino, Néstor Kirchner, visita Venezuela los días 20 y 21 de febrero para firmar acuerdos que van desde proyectos industriales y negocios de hidrocarburos hasta la posible incursión conjunta en mercados internacionales, entre otros.

Con esta visita, según fuentes diplomáticas, será posible elevar el comercio hasta unos mil millones de dólares en 2007, un nivel alto si se tiene en cuenta que en 2003 el intercambio bilateral era de apenas 100 millones de dólares.

Pese al alcance de los acuerdos, lo más significativo es que integran una corriente de cooperación regional, en gran medida impulsada por Venezuela, hacia la integración de una Comunidad Sudamericana de Naciones, de alguna manera similar al proceso de unidad europeo.

La iniciativa, integrada a un proyecto todavía más ambicioso como la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), que abarca América Latina y el Caribe, comienza a tomar cuerpo con proyectos concretos, pero indudablemente provoca resquemor en Washington.

Estados Unidos, que siempre ha intentado manejar la zona como coto particular, ve multiplicada su aprehensión hacia una unidad regional en el caso de Venezuela con la decisión de iniciar un proceso de desarrollo socialista, encabezado por el presidente Hugo Chávez.

De este modo, para observadores locales la anunciada gira del presidente estadounidense, George W. Bush, por Latinoamérica tiene como propósito el intento de neutralizar el proceso de cooperación regional y de enfrentar la creciente influencia venezolana.

Del 8 al 14 de marzo próximo Bush visitará Brasil, Colombia, Guatemala, Uruguay y México, en una gira que al dejar fuera a Argentina pudiera constituir un intento de dividir el Mercado Común del Sur (MERCOSUR).

Luego de derrotar el proyecto estadounidense de Area de Libre Comercio para las Américas (ALCA), el MERCOSUR afianza en sus pasos recientes una proyección más cercana a la integración que los simples acuerdos de comercio.

Con la incorporación de Venezuela, junto a Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, el MERCOSUR se perfila como la punta de lanza de un proceso integracionista que avanza por diferentes frentes, incluyendo el petróleo como piedra de toque.

En este plano no es descartable que Bush lleve en su agenda viajera propuestas para contrarrestar los acuerdos energéticos en marcha que incluyen el Gran Gasoducto del Sur, de ocho mil kilómetros de largo, Petroandina, Petrosur y Petrocaribe, entre otras propuestas.

En su gira, Bush muy probablemente intentará retomar la doctrina de "garrote y zanahoria" o el antiguo principio de "divide y vencerás" para recuperar el terreno perdido y garantizar el deseo latente de la política regional de Washington: "América para los (norte) americanos".

El encuentro entre Chávez y Kirchner, de otro lado, ratifica una decisión de avanzar en sentido contrario, hacia una unidad regional, camino difícil y sin dudas no exento de trampas, amenazas y cantos de sirena provenientes del norte.

 

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