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Las primeras plantas suministradas por Venezuela a Nicaragua para
ayudar a paliar el déficit energético que padece el país comenzarán
hoy a tributar electricidad al sistema nacional en los horarios de
mayor demanda.
Se trata del grupo instalado en Las Brisas, al noroeste de Managua,
donde están instalados ocho grupos electrógenos con una capacidad
total de generación de 15 megavatios hora.
De acuerdo con el ingeniero cubano Mario Gutiérrez, a cargo del
Grupo de Energía que integran especialistas de la isla caribeña y de
Venezuela, las primeras pruebas realizadas la víspera culminaron de
forma exitosa.
El plan de ejecución de la obra y de conexión al sistema nacional
se adelantó en un mes, gracias al empeño puesto por los trabajadores y
técnicos de la Empresa Nacional de Transmisión Eléctrica (ENTRESA),
aseveró Gutiérrez.
En Las Brisas, una planta de propiedad estatal, quedaron instalados
ocho generadores de tecnología alemana, del total de 32 suministrados
por Caracas, como parte de los acuerdos firmados por ambos países.
Las 24 plantas restantes, que una vez en operación a finales de
marzo próximo generarán otros 45 megavatios, están en proceso de
instalación en la zona de Los Brasiles, en las afueras de Managua.
Los 60 megavatios que aportarán en total los grupos electrógenos de
tecnología alemana, cubren la mitad del déficit de generación que
tiene actualmente Nicaragua.
La cooperación cubano-venezolana se inscribe dentro de la
Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), un proyecto
integracionista en el que participa también Bolivia.
Nicaragua se adhirió al ALBA el 11 de enero pasado, un día después
de la toma de posesión del nuevo gobierno sandinista que encabeza el
presidente, Daniel Ortega.
La ayuda en el sector energético contempla además el cambio, de
forma totalmente gratuita, de casi dos millones de bombillos
incandescentes por otros más ahorradores en todos los hogares
nicaragüenses.
El diagnóstico integral para determinar el consumo de electricidad
en el sector doméstico nicaragüense fue realizado por ENTRESA, con la
cooperación de especialistas y trabajadores sociales cubanos, quienes
participarán también en el cambio de las bujías.
Los jóvenes, que realizaron una tarea similar en la isla caribeña y
en Venezuela, aplicaron más de 10 mil encuestas en 12 de los 17
departamentos del país.
Según el estudio, el cambio de los bombillos representará un ahorro
de electricidad de entre 60 y 70 megavatios en todo el país, con lo
que quedaría casi cubierto el déficit actual.
Las medidas darían un respiro al gobierno sandinista, mientras se
buscan inversionistas nacionales y extranjeros para explotar la
energía eólica, geotérmica e hídrica como fuentes generadoras de
electricidad.