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(19 de julio de 2006)
¿Por qué Israel
requiere demolerlo a toda costa?
El Hizbollah libanés: su origen y naturaleza
Israel
ha invadido el Líbano con el objetivo de minar a su enemigo: el
Partido de Dios (Hizbollah). La guerra puede que dure mucho, pues se
trata de un oponente difícil de aniquilar. A diferencia de un
Estado al que al conquistarle se le puede doblegar, Hizbollah se
forjó como una guerrilla y puede sacar provecho si su tierra es
ocupada para reagruparse y resistir. ¿Cuál es su origen y
naturaleza, y por qué Israel requiere demolerlo?
Este es el "Partido de
Dios", que expresa a la principal minoría del Líbano (los chiitas:
40% de la población). En el Líbano ningún otro partido o milicia
es tan fuerte y popular. Hizbollah representa el primer movimiento
armado árabe que lanzó bombas humanas, y que ha obligado a Israel
a retirarse de una invasión.
También tiene un modelo
de partido vertical islámico antimperialista que sirve de ejemplo
al Hamas palestino y a varios partidos chiitas de Iraq, en lo cual
se combina una amplia red de instituciones religiosas y de
beneficencia social ligadas a un disciplinado aparato armado.
Hizbollah se ha
convertido en el partido más estructurado del Líbano poseyendo una
red de hospitales, colegios y gobiernos locales. Tiene su propio
canal satelital que transmitió la guerra iraquí y denunció a los
agresores de Estados Unidos y Gran Bretaña, y su prédica tiene
particular ascendencia dentro de los árabes chiitas de Iraq (un 60%
de la población).
Su historia es poco
conocida y muchas otras fuentes, como el conservador The Economist
británico, lo han llegado a ver como un modelo de grupo armado que
se integra al legalismo parlamentario.
Nació impulsado por el
clero chiita después de dos importantes acontecimientos que
cambiaron al Medio Oriente: la invasión israelí del Líbano (1978)
y la Revolución iraní (1979).
En 1984, dos años
después de la masacre de Sabra y Shatila y del arribo de 1 500
guardias revolucionarios iraníes, el Partido de Dios salió a la
luz. Algunos de sus componentes han estado asociados con el
mega-atentado de 1983, donde 240 marines estadounidenses perdieron
la vida.
La inicial razón de ser
del Hizbollah es la de luchar contra Israel y contra sus aliados del
Ejército del Sur del Líbano, quienes hoy ya no existen. Los
combatientes del Hizbollah conseguían la protección de la
población civil chiita en emboscadas contra las tropas enemigas,
llegando a patrocinar el empleo de atacantes suicidas contra blancos
militares.
El Partido de Dios
libanés reivindica que ha tenido más de 1 300 mártires en esa
lucha y que es el único movimiento árabe que ha logrado derrotar a
los sionistas.
En 1989 suscribió junto
al resto de los partidos libaneses el acuerdo de Taif, con el cual
se empezaría a poner fin a la guerra civil. Desde entonces, este
movimiento se ha ido incorporando al sistema parlamentario.
Hizbollah cuenta con
numerosas estaciones de radio, escuelas y centros de salud. Sus
hospitales tienen la reputación de ser mejores que los nacionales y
estar abiertos a pacientes no chiitas.
Su emblema son sus
siglas en árabe con un puño que agarra un fusil, un libro y una
espiga. Tanto su simbología como su discurso antimperialista y su
base social hacen que Hizbollah pudiese aparentar afinidades con
otros movimientos insurgentes tercermundistas. Sin embargo, no es ni
marxista ni socialista. Combina posiciones anticolonialistas,
proteccionistas y asistencialistas con fundamentalismo religioso y
elementos de conservadurismo social.
Su líder es el sheikh
Hassan Nasrallah, quien en 1992 reemplazó en esa labor al sheikh
Abbas Mussawi, después de que este fue asesinado por Israel.
Hizbollah públicamente condenó los actos del 11 de septiembre del
2001 contra Estados Unidos. (Versión
del artículo de Isaac Bigio, Bolpress)
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