(7 de junio de 2006)

Ganó García: ¿Vuelven los fantasmas?

JOSÉ CORONADO COBEÑAS

Dieciséis años después de haber sido protagonista de una de las más cuestionadas gestiones gubernamentales de la historia del país, Alan García Pérez, el candidato del viejo partido de Haya de la Torre, volverá a ocupar la Casa de Pizarro. Así lo sentencian los resultados de la Oficina Nacional de Procesos Electorales, ONPE, con el 91% de los votos contabilizados, al otorgarle el 53,52% de los votos válidos al Partido Aprista Peruano, frente al 46,48 que obtuvo su oponente nacionalista, Ollanta Humala Taso, del Partido Unión por el Perú, UPP.

Los fantasmas que más bien fueron inevitables en la noche triunfal del Partido Aprista, fueron los que parecieron turbar al virtual mandatario electo en su primer discurso luego de conocidos los resultados. Allí Alan García volvió a ofrecer por enésima vez que no volverá a cometer los errores de su primer gobierno, es decir, hiperinflación, corrupción, copamiento del Estado, dólares subsidiados a sus amigos empresarios, incapacidad para afrontar el fenómeno de la violencia y violaciones flagrantes de los derechos humanos, como la matanza de los penales.

Y sin embargo, en ese mismo mitin, García volvió a las promesas generales y a su verbo florido, como anunciar que "extenderá la mano a todos los peruanos", que no se olvidará de los que no votaron por él —en alusión a los 15 departamentos de la sierra centro y sur que apoyaron a Humala.

Ollanta Humala, por su parte, tras reconocer los resultados de la ONPE, llamó a las fuerzas de izquierda, movimientos regionales y organizaciones sociales, a formar un gran Frente Nacionalista para emprender las transformaciones sociales que anunció durante su campaña electoral. Consciente de haber triunfado en los departamentos más pobres del país y que son la gran mayoría, el candidato nacionalista volvió a destacar "su victoria social y política", además de haber logrado la primera minoría en el unicameral Congreso de la República con una bancada de 45 representantes, frente a los 36 del Partido Aprista. Hay que remarcar que de los 24 departamentos, Humala ganó en 15 y García solo en 9, entre ellos Lima y los principales departamentos de la costa.

Conocidos los primeros resultados oficiales, fueron diversas las reacciones sobre todo de los representantes de los partidos políticos que lograron pasar la valla electoral durante la primera vuelta. Una de las más destacadas, fue la de la ex candidata de la derechista Unidad Nacional, Lourdes Flores, quien se encargó de recordarle a Alan García que había ganado "con votos prestados y con los del temor". Otra opinión que no pudo pasar inadvertida fue la del escritor Mario Vargas Llosa, quien "aconsejó" a García no gobernar con recetas populistas.

Otros analistas, más allá de recordar los desastres económicos de la gestión de García entre 1985 y 1990, en su primer gobierno, advirtieron que los resultados electorales no han hecho sino reflejar la fractura social que sufre el país. "Si García no interpreta bien estos resultados, en poco tiempo su próximo gobierno puede desembocar en una gran crisis política", advirtió el analista internacional Alberto Adrianzén.

Por su parte Carlos Reyna, sociólogo político, señaló que García tendrá que canalizar políticamente la polarización social y que el peor error que puede cometer "es pensar que puede hacer un gobierno con el tipo de alianza de la segunda vuelta, que ha sido una alianza con la derecha, no explícita ni formal pero sí muy visible".

Los principales sectores o movimientos sociales no han emitido aún opiniones o expresado opiniones oficiales frente a los resultados. Sin embargo, algunas voces se dejaron escuchar, como las de la Confederación Campesina del Perú (CCP), para cuyos dirigentes, el triunfo de García, le facilita al gobierno la posibilidad de ratificar en el Congreso el Tratado de Libre Comercio, TLC. Asimismo, señalaron que el campesinado de las comunidades andinas no cree en la promesa de García de impulsar una "sierra exportadora", pues en esos departamentos Ollanta Humala ganó con notables diferencias, como es el caso de Ayacucho, donde obtuvo más del 80% de los votos. Los dirigentes de la CCP recordaron que vienen convocando a movilizaciones para esta semana, que es probable que se empiece a debatir el TLC.

Como lo señalamos alguna vez, ya se ha despejado la incógnita presidencial. Lo que aún está por verse es si una nueva gestión aprista será capaz de contribuir a resolver la enorme deuda social que el Estado y los partidos que han medrado de esta democracia tienen con los pueblos más pobres del Perú profundo que le dijeron no a García y convirtieron sus votos en una seria advertencia para el Perú oficial o el Perú limeño.

(Tomado de Alai-amlatina)

   

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