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(1 de junio de 2006)
Mensaje a Berlín
El nuevo Hitler es Bush
ERNESTO CARDENAL
Preguntaron
al astronauta cómo se veía la Tierra desde la Luna, y respondió: "Frágil".
También dijo que se ve sin ninguna división de naciones. La vida
que hay en ella, dice Leonardo Boff, es la mayor floración del
proceso evolutivo, y hoy está amenazada, y de ahí la urgencia de
cuidarla. Los felicito a ustedes reunidos en un congreso por la paz
en Berlín, y como se me ha pedido oficialmente un mensaje por no
poder estar allí presente, les envío este: Así como en un tiempo
el causante de las guerras fue Hitler, ahora el causante de las
guerras es Bush. En un congreso como el de ustedes sería hipócrita
no decirlo.
Bush ha declarado que no
descarta ningún arma. Por lo tanto tampoco la nuclear. De hecho ha
usado armas de destrucción masiva para combatir las armas de
destrucción masiva de Iraq (que no existían). El mayor terrorismo
de Estado es el de Estados Unidos, ha dicho el norteamericano Noam
Chomsky. Ya antes Martin Luther King había dicho que su gobierno
era el mayor productor de violencia en el mundo. Estados Unidos ha
invadido 216 países (entre ellos el mío) y ya hace tiempo que Mark
Twain había dicho que su bandera en vez de las barras y las
estrellas debía ser la de los huesos cruzados y la calavera. Con
Bush es peor, porque el presidente se ha puesto por encima de la
Constitución, y por encima de toda ley nacional e internacional.
Los gobiernos de Europa
deben exigir que Estados Unidos informe sobre las cárceles
clandestinas que tiene en Europa, y el uso de los aeropuertos
europeos para trasladar prisioneros a países donde se practica
rutinariamente la tortura: como lo han denunciado medios de prensa
norteamericanos, entre ellos el Washington Post. Hay ocho países
extranjeros con cárceles secretas de Estados Unidos, según ha
dicho el mismo Post.
Amnistía Internacional
ha hablado de los gulags de Estados Unidos y ha dicho que uno de
estos gulags es el de Guantánamo. Todos los derechos humanos son
violados allí, y todas las leyes internacionales, en un territorio
donde Estados Unidos no tiene derecho de estar, y el sólo hecho de
visitarlo es ilegal.
En Guantánamo uno de
los interrogadores dijo a un adolescente llamado Mohamed: "Este
campo es para los que van a estar aquí para siempre. No pienses que
volverás alguna vez a tu casa. Estarás aquí toda tu vida. No te
preocupes, te mantendremos vivo para que sufras más". Este joven ha
dicho: "Antes yo tenía esperanza. Ahora que he venido a Guantánamo
he perdido toda esperanza". (Esto lo he tomado del norteamericano
Catholic Worker).
En Guantánamo ha habido
cientos de intentos de suicidio (350 durante el primer año y medio)
y las autoridades les llaman: "Acciones manipuladoras de auto-daño".
Estados Unidos tiene una
nueva Gestapo. He estado allí, y muchos son conscientes de ello.
Muchos no lo son, o están conformes con ello, como fue en Alemania
hace muchos años. Las Iglesias también son responsables por su
silencio.
No debe continuar la
tolerancia del mundo, ni el secreto ni el silencio. Al iniciarse el
Tribunal de Nuremberg el fiscal norteamericano, el juez Robert
Jackson, declaró que para evitar esos crímenes había que hacer
responsables de ellos a los gobernantes. Digo que lo mismo debe
hacerse con Bush, Condoleezza Rice, Donald Rumsfeld, Paul Bremen, y
otros. Pienso también que deben ser juzgados en Nuremberg.
La guerra en Iraq es un
crimen de guerra continuado. Lo que es peor, hay muchos otros
países amenazados. Como latinoamericano alzo mi voz en defensa de
Cuba y en defensa de Venezuela seriamente amenazados (y Cuba con la
guerra económica más larga de la historia).
No negamos que Bin Laden
y Al-Qaeda sean satánicos. Pero tampoco podemos negar que ambos
fueron creación de Estados Unidos durante su enfrentamiento con la
Unión Soviética en Afganistán. Estoy de acuerdo con Gunter Grass
en que "el terrorismo sólo puede ser combatido con más justicia
económica".
Hay un Salmo que dice: "La
justicia y la paz se besan". Es porque la justicia y la paz están
juntas. No hay justicia sin paz, ni paz sin justicia. Nuestra arma
contra la guerra es el humanismo, considerando como dijo Martí que
la Patria es la Humanidad. La guerra es la mayor amenaza de este
planeta del sistema solar. Y la especie humana es una especie en
peligro de extinción.
Finalizo diciendo con el
teólogo alemán Karl Rahner que el cuerpo humano es sagrado. Es
sagrado porque fue creado por Dios como lo creen todas las
religiones de la Tierra, y creado con todas sus funciones, incluso
su sexualidad. Y además porque, como creemos los cristianos, en el
cuerpo humano el Verbo se hizo carne. Defendamos la paz y la
justicia, y defendamos los cuerpos humanos.
(Tomado de Rebelión)
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