Reportan en España primer muerto por el calor

MADRID, 10 de agosto (PL).— Paradójicamente, cuando las altas temperaturas veraniegas comienzan a descender y se nota un aire algo más fresco en la península, se reporta hoy el primer muerto en España de esta infernal temporada.

El fallecido es un anciano de 71 años de edad quien murió el pasado lunes en el hospital de Mérida, pocas horas después de haber ingresado por una deshidratación fortísima, según indicaron los galenos.

La noticia la dieron a conocer este miércoles después de todas las verificaciones necesarias para determinar que, efectivamente, había sido víctima de la sofocante ola de extremo calor que afectó a la Península hasta ayer.

Dámaso Villa, director general de Asistencia Sanitaria del Servicio Extremeño de Salud, confirmó que hasta anoche, cuando comenzó a remitir el calor procedente de África, permanecían ingresados en centros hospitalarios 18 pacientes por esa causa.

En contra de las previsiones anunciadas sobre incremento de las temperaturas, la entrada de una borrasca por el Atlántico ha reducido estas entre dos y tres grados y desde la madrugada de hoy ha refrescado bastante.

Incluso para hoy se esperan fuertes tormentas aisladas en el Pirineo y lluvias en el noroeste, que dejarán entre cuatro y ocho litros por metro cuadrado de agua en Galicia y Castilla y León, según el Instituto Nacional de Meteorología.

Esta situación aliviará el ambiente caluroso hasta el próximo viernes, cuando volverán las temperaturas propias de agosto. Sin embargo, la sequía persiste en casi toda España donde las cuencas siguen bajando su nivel.

El incremento del consumo de agua para uso agrícola y los abastecimientos por el intenso calor y la sequía acumulada ha reducido en 724 hectómetros cúbicos (-1,3 por ciento) las reservas hídricas en la Península en la última semana, según informó el Ministerio de Medio Ambiente.

Los embalses se encuentran en este momento a 45,9 por ciento de su capacidad. El único territorio donde se mantiene sin alterar la disponibilidad de agua superficial es el País Vasco. En el resto los descensos son generales, incluida Galicia.

Las cuencas más afectadas son las que vierten al Mediterráneo. El Ebro ha perdido 142 hectómetros cúbicos de agua embalsada y dispone de casi mil hectómetros cúbicos menos que la media de los últimos 10 años.

En una situación proporcionalmente peor se encuentran las cuencas de Cataluña, cuyas reservas se sitúan en 23,5 por ciento de su capacidad y con tan sólo 174 hectómetros cúbicos disponibles, 527 menos que el año pasado.

Las cuencas del Sur y la del Segura son las que arrojan un peor balance: 35 por ciento la primera y 13 la segunda, que abastece mayoritariamente a la región de Murcia.

 

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