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Nuestra decisión es
seguir la batalla
María
Julia Mayoral, Ventura de Jesús y Ricardo López Hevia (foto)
Enviados especiales de Granma
CARACAS.—
Acababan de vivir un momento de fuertes emociones en el Panteón
Nacional adonde habían ido a expresar su gratitud porque la
América Nuestra ha tenido hombres como El Libertador Simón
Bolívar, y entonces les llegó la noticia que les desbordó los
sentimientos.
Mirtha, Magalys, Irma y Adriana, reciben saludos al salir del centro de transmisiones de radio y televisión del Festival.
Irma, Mirtha y Magalys,
Olga, Adriana, Rosa Aurora se fundieron en un abrazo. No pueden
describir todo lo sucedido en ese instante, la conmoción se los
impide; pero todas sintieron su primera alegría después de siete
años duros de lucha: los tres magistrados a los cuales la Corte del
Onceno Circuito de Apelaciones de Atlanta encargó el caso de los
Cinco Héroes cubanos injustamente encarcelados en Estados Unidos,
hicieron pública ayer su decisión unánime de revocar las
sentencias y ordenar un nuevo juicio.
Reconocía así la Corte
el derecho de Antonio Guerrero, Fernando González, Gerardo
Hernández, Ramón Labañino y René González a ser juzgados
imparcialmente en una atmósfera no hostil y a tener un juicio
justo. Ello significa un importante paso en la batalla legal por su
liberación, aunque la decisión aún puede ser apelada por la
Fiscalía.
Mirtha Rodríguez, la
mamá de Tony, hubiera querido conocer el fallo en Cuba para
compartir el momento con nuestro pueblo; sin embargo, "Caracas es
también un escenario especial, donde hemos recibido numerosas
muestras de cariño del pueblo y de los jóvenes reunidos aquí por
el XVI Festival. Cuando llegamos al hotel ya había personas
esperándonos; con ellos fui comprendiendo mejor que la noticia era
cierta, pues todavía no salía del sobresalto.
"Agradezco
grandemente a los abogados, que son ciudadanos norteamericanos.
Ellos han recorrido un largo camino en la batalla legal pues
entendieron la inocencia de los Cinco, la tremenda injusticia
cometida y tenían los elementos para probarla", sostiene Mirtha.
Ahora, alerta, la
oposición (la mafia miamense) va a destilar todo su odio; hemos
dado un paso muy firme con la sentencia, pero no es la victoria
definitiva en la batalla. Siempre dije que quería estar presente
cuando regrese mi hijo y en estos momentos tengo más fuerzas para
seguir luchando por el reencuentro.
Al pueblo de Cuba y a la
solidaridad internacional, asegura Adriana Pérez, esposa de
Gerardo, le debemos en gran medida este paso a favor de la justicia,
y a todos les pedimos que continúen incrementando el respaldo a los
Cinco, cuando se ve más cerca la posibilidad del triunfo final.
Son siete años sabiendo
que tengo un hijo, o mejor, Cinco hijos, encerrados por una gran
injusticia, porque habían estado ayudando al pueblo de Cuba y de
los EE.UU. a salvar vidas de las garras de los terroristas, algo de
la mayor justeza y solidaridad humana, asegura Magalys Llort, la
madre de Fernando, al comentar la sentencia.
Hace años que en mi
casa no se recibía una noticia buena, explica Olga Salanueva, la
esposa de René. "Durante ese largo tiempo hemos visto incontables
intentos de quebrar la moral y la integridad humana de Cinco
personas inocentes, pues sencillamente son símbolos de una nación
indoblegable, dispuesta a defender su derecho a la vida, a la
independencia".
La alegría de hoy,
afirma, no nos puede desmovilizar. Seguiremos necesitando el
respaldo de la comunidad internacional, que nos ayuden más personas
en el mundo, pues la justicia total aún no ha sido ganada.
Juro que no lloré al
conocer la decisión de los magistrados, cuenta Rosa Aurora
Freijanes, la compañera de Fernando, pero perdí la noción de
dónde estaba, del día y la hora. Cuando volví a la realidad
pensé en Cuba, en la confianza en la victoria que nos ha
transmitido el Comandante en Jefe, en los movimientos de solidaridad
con los Cinco, y en todo lo que nos queda por batallar.
Para Irma Sehwerert, la
mamá de René, "la noticia nos ha llegado en un lugar hermoso,
donde los jóvenes libran batallas por las mejores causas de la
humanidad, y nos ha hecho pensar en Fidel y en Alarcón, quien ha
dado lo mejor de sí para defender la causa de nuestros hijos".
La buena nueva se
extendió rápidamente por los recintos donde tienen lugar los
debates del Festival. Muchos quisieron encontrar a los familiares de
los Cinco para expresarles su respaldo en esta lucha, que aún no
está decidida a favor de la justicia. Así ocurrió cuando Mirtha,
Olga, Adriana, Rosa Aurora, Magalys, Irma y la pequeña Ivette
acudieron al centro de transmisiones de radio y televisión del foro
juvenil. Allí, luego de conversar con dos colegas de la
televisión, fueron recibidas con el aplauso emocionado y los
abrazos de quienes las aguardaban.
Ha sido un día para no
olvidar en Caracas, de esos en que las lágrimas nos hicieron
recordar lo aprendido desde niños: "Cuando un pueblo enérgico y
viril llora, la injusticia tiembla".
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