BAGDAD, 27 de agosto (PL).—
La resistencia iraquí realizó hoy sabotajes contra oleoductos
ubicados en el sur del país, informó el canal regional de
televisión Al Arabiya.
Según la fuente, los atentados
tuvieron como blanco dos instalaciones situadas en los yacimientos
petroleros de Rumaila, desde donde se bombea el crudo hasta la
meridional ciudad de Basora.
Al Arabiya recordó que la víspera
la insurgencia ejecutó un sabotaje contra un puente que, al
desplomarse, dañó ocho tuberías del oleoducto que corre por
Basora.
La resistencia interna ataca
especialmente instalaciones petroleras con el fin de obstaculizar su
producción, a pesar de que ahora están bajo fuerte custodia de
efectivos de la coalición ocupante y de las fuerzas del
autodenominado gobierno provisorio, indicó la fuente.
Por otra parte, el mando central de
las tropas norteamericanas destacadas en Iraq confirmó hoy la
muerte de un soldado y el ingreso de un segundo por las heridas
sufridas en un supuesto accidente vial.
Según Al Arabiya, que citó un
comunicado del comando del ejército invasor, el incidente ocurrió
anoche en las cercanías de la convulsa ciudad de Faluja, cuando se
volcó el vehículo militar pesado en que viajaban.
El soldado fallecido es el tercero en
lo que va de semana por la misma razón, y se suma a la larga lista
de bajas estadounidenses que se elevan a 971, la mayoría abatidos
por la resistencia interna, en estos 17 meses de agresión.
En tanto, el clérigo chiíta Moqtada
Al Sadr ordenó hoy a partidarios deponer las armas y retirarse del
Mausoleo del Imán Alí, en la ciudad de Najaf, después de tres
semanas de fieros combates con las fuerzas ocupantes
norteamericanas.
Muchos seguidores del clérigo
entregaron sus armas en un punto de recolección improvisado,
momentos después de que el llamamiento de al Sadr fuera transmitido
por los altavoces de la mezquita, según versiones del canal de
televisión.
La decisión de Sadr se conoció al
fin de una reunión con el Gran Ayatollah Alí Al Sistani, en la que
se acordó el cese de la presencia de los insurrectos en el templo,
la retirada de las fuerzas estadounidenses, y la toma del control de
la urbe por la policía leal al gobierno transitorio instalado por
Washington.
El acuerdo de paz también contempla
una compensación económica por el gobierno interino a los
familiares de las víctimas de las confrontaciones y la elaboración
de un censo para celebrar elecciones generales el próximo año.
Mientras simpatizantes de Sadr
cambiaban sus uniformes negros por ropa de civil, otros se aferraban
a sus fusiles automáticos AK-47 y lanzagranadas RPG, y gritaban que
seguirían luchando contra los ocupantes estadounidenses.
Emisoras radiales iraquíes se
adelantaron a comentar es sus noticieros vespertinos que la crisis
de Najaf, iniciada el 5 de agosto pasado, fue un duro golpe para
Washington y el subordinado gobierno interino del primer ministro
Iyad Allawi.
El asedio demostró la errada
estrategia de seguridad que siguen los ocupantes para el Iraq de
posguerra en el que imperan el caos y el desgobierno, señalaron las
fuentes.
Al Arabiya también informó que
anoche el periodista italiano Enzo Baldoni, secuestrado hace dos
días cerca de Najaf, murió a manos de sus captores, un grupo
armado iraquí que exigió la retirada de las tropas enviadas por
Roma a este país árabe del Golfo Pérsico.
El gobierno italiano, que tiene tres
mil soldados desplegados en Iraq, declaró hoy que no abandonará el
país a despecho de la muerte de Baldoni.
Por otro lado, en la norteña
localidad de Mosul, 10 civiles murieron al estallar una bomba de
fabricación casera al paso de un convoy militar norteamericano.
La acción no causó bajas entre los
integrantes de la caravana, según reportes de medios informativos
locales.