WASHINGTON, 27 de agosto (PL).—
Pese al amplio despliegue policial en Nueva York, las protestas
contra la gestión de gobierno del presidente de Estados Unidos,
George W. Bush, continúan hoy en vísperas del inicio de la
Convención Nacional Republicana.
El Diario-La Prensa precisó que 15
activistas fueron arrestados ayer en dos incidentes separados en la
ciudad tras manifestarse contra la actual administración.
Cuatro de ellos fueron detenidos tras
colocar una pancarta gigante en el techo del Hotel Plaza, que decía
Bush y Verdad, ambas palabras con una flecha señalando lados
contrarios.
Los agentes del orden encerraron a
otros 11 frente al Madison Square Garden por protestar desnudos en
la calle contra la política de Bush para combatir el SIDA en el
mundo.
Las autoridades y los organizadores
de las manifestaciones coinciden en que los actos en rechazo al
gobernante se incrementarán durante la celebración de la reunión
republicana, entre el 30 de agosto y el 2 de septiembre.
Al respecto, decenas de
organizaciones políticas, sociales y religiosas ultiman detalles de
diversas marchas contra la cita, que nominará de forma oficial a
Bush como candidato de ese partido para las elecciones de noviembre
venidero.
Sólo la coalición Unidos por la Paz
y Justicia (UPJ) espera reunir a 250 mil personas el domingo
venidero.
Marcharemos porque tenemos una
administración que está explotando la tragedia del 11 de
septiembre para beneficio propio y que lleva a cabo una guerra
innecesaria en Iraq, subrayó a la prensa la coordinadora nacional
de UPJ, Leslie Cagan.
Las manifestaciones en Nueva York,
una ciudad de ocho millones de habitantes, se vislumbran como las
mayores en una reunión partidista desde las protestas en Chicago,
en 1968, contra la cita demócrata, en pleno apogeo del conflicto de
Viet Nam.
Marchas, conferencias, conciertos
musicales, escenificación de obras de teatro y hasta una
Convención Nacional de Bicicletas serán parte del programa de los
contestatarios.
También se anunciaron protestas de
sentados en las calles y bloqueos de las intersecciones de la urbe
para tratar de obstaculizar el cónclave.
Al igual que en su par demócrata,
realizada el pasado mes, la zona aledaña al centro de reunión de
los republicanos será protegida por miles de agentes, mientras los
patrullajes aéreos y marítimos se multiplicarán.
Por primera vez en el país, la
policía usará la moderna arma acústica, la cual le permitirá
reprimir a los manifestantes a fuerzas de un ruido insoportable que
puede llegar a dañar los tímpanos.
Ese artefacto fue puesto a prueba en
Iraq.