WASHINGTON, 27 de agosto (PL).—
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, reconoció hoy que
cometió errores de cálculo sobre las condiciones en Iraq en la
posguerra, entre ellos, la subestimación a la resistencia local.
En una entrevista al diario The New
York Times, el mandatario admitió que en Washington no contaban con
el derrumbe tan rápido del ejército iraquí, cuyos miembros se
dispersaron, lo cual propició el auge de la insurgencia.
A modo de justificación, el
gobernante comentó que el Pentágono está ajustándose a las
condiciones en Iraq y citó como ejemplo a la ciudad santa de Najaf,
donde las fuerzas ocupantes se enfrentan desde el 5 de agosto
último con seguidores del clérigo rebelde Muqtada al Sadr.
Bush evitó contestar más preguntas
sobre los errores cometidos por Estados Unidos durante la agresión
a esa nación al comentar que deben dejarse para los historiadores.
El periódico USA Today reveló esta
semana que las tropas estadounidenses son blanco de 49 ataques
diarios por parte de la resistencia iraquí.
Desde el inicio de la guerra, en
marzo del pasado año, unos 970 militares norteamericanos han
perdido la vida en ese país.
Una encuesta realizada por la
televisora NBC y el diario Wall Street Journal, divulgada este
viernes, revela que casi la mitad de los norteamericanos considera
que el derrocamiento del ex presidente iraquí Saddam Hussein no
valía el costo de vidas y económico que paga Estados Unidos.
En otra parte de la entrevista,
según el Times, el jefe de Estado mostró desconocimiento de un
informe presentado por su gobierno al Congreso sobre las causas del
calentamiento global.
El texto indica que ese problema es
provocado por las emisiones a la atmósfera del dióxido de carbono
y otros gases, lo cual contrasta con posiciones planeadas por Bush
sobre el tema, pues en anteriores ocasiones se mostró escéptico
sobre las causas de ese fenómeno.
Al ser interrogado sobre el cambio de
su posición, Bush dijo, "¿ah, nosotros lo hicimos? Yo pienso
que no".