ATENAS.— Osleidys Menéndez llevaba
varios días sin dormir placenteramente, estaba tensa, tenía un
compromiso por cumplir con su pueblo y no la dejaba descansar,
sosegarse.
Hoy su potente brazo derecho liberó
con furia atómica toda su tensión y se produjo la magia de ver su
amplia y satisfecha sonrisa.
De eso nos enteramos en la zona de
entrevistas. También de que…
"A Grecia tengo que agradecerle
mucho, es un país muy bonito. Aquí he logrado mi récord mundial y
este segundo mejor".
—¿No crees que los jueces pudieron
"eliminar" una diferencia mínima en tan larga distancia?
"Bueno… Quizá…, pero de
todas formas tengo los dos más largos.
—¿Cómo valoras esta labor en
comparación con el año pasado?
"En el 2003 tuve uno de mis
peores momentos como atleta. Eso nunca se me va a olvidar, como
tampoco todos los que me ayudaron a salir del trance, principalmente
mi entrenador Dionisio Quintana, quien es como un padre para
mí"
—¿Cuál es tu principal sensación
ahora?
"Siento un orgullo grandísimo.
Tan inmenso que creo me voy a reventar de placer, de satisfacción.
Imagino también como estará de contenta mi mamá, toda mi gente
allá en Matanzas que me vio por televisión, que depositó la
confianza en mí que tanto agradezco".
—¿Tenías un plan como el de tu
antecesora María Caridad Colón?
"Ese fue el propósito. Buscar
un primer lanzamiento demoledor para las demás".
—¿También lo fue para ti, al no
mejorar ese cañonazo después?
"Claro, lo puse todo en el
primero y no tenía para más… ¡Me quedé vacía!