ATENAS.— Como María Caridad Colón
hace 24 años, en Moscú’80, se comportó la matancera Osleidys
Menéndez para lograr su consagración olímpica con la medalla de
oro en el lanzamiento de la jabalina de estos XXVIII Juegos.
"Asesinó mentalmente" a sus rivales con un pasmoso
disparo inicial.
Osleidys, 25 años en noviembre
próximo, estremeció hasta los mismísimos cimientos del majestuoso
estadio Olímpico Spiridon Louis cuando ese primer lanzamiento voló
nada menos que hasta los 71.53 metros, récord olímpico que hizo
añicos el 68.91 de la campeona de Sydney, la noruega Trine
Hattestad.
La cifra es también la segunda mejor
de todos los tiempos, solo un centímetro inferior —vaya la falta
de delicadeza de los jueces—, del propio primado universal de la
cubana, precisamente conseguido en suelo griego (Rethimnon) el
primero de julio del 2001, sin todavía cumplirse el año de su
bronce en Sydney y a las puertas del título mundial obtenido en
Edmonton’01.
Osleidys tenía este año la mejor
marca de todas, un 68.23 infeliz en comparación. En lo adelante la
competencia continuó por el segundo lugar. Por su parte, Sonia
Bicet (5ta-63.54) y Noraida Bicet (7ma-62.51), repitieron la hazaña
de situar a Cuba con tres lanzadoras entre las ocho primeras. En
Sydney los lugares fueron 3-5-6.
La checa Brejchova, única que pudo
ganarle una vez este año a Osleidys, la escoltaba con un 64.23 de
la tercera ronda de lanzamientos, pero en la sexta y última fue
bajada del podio por registros consecutivos de la veterana alemana
de 32 años Steffi Nerius (65.82, marca personal) y de la campeona
mundial griega de París’03, Mirela Manjani (64.29, mejor marca
del año).
Anier García no consiguió revalidar
su cetro olímpico en los 110 con vallas, como se preveía, pero
emocionó a todos sus parciales con su corajuda medalla de bronce en
una arremetida final no apta para cardíacos y tiempo de 13.20, su
mejor del año.
Cuatro llegaron como si fueran uno:
el plateado Terreence Trammel (USA-13.18), Anier, Maurice Wignal
(JAM-13.21,4to) y el lituano Stanislavs Olijars (13.21-5to).
El chino Xiang Liu, la revelación de
la especialidad desde que ganó el Mundial Juvenil del 2002, con
máximo rendimiento de 13.06, realizó una carrera magistral desde
los bloques de arrancada (solo 139 milésimas de reacción), con un
tiempo de 12.91 idéntico al del británico Colin Jackson, en 1993,
desde entonces récord mundial ahora igualado y nuevo primado
olímpico.
En la "asfixia" por tratar
de alcanzar al chino, el francés Ladji Doucoure, el otro favorito
con 13.06 en semis, tropezó con la última valla, perdió el ritmo
y entró lastimado a la meta en octavo y último lugar.