ISLAMABAD, 18 de marzo (PL).— El
presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, y el secretario de estado
norteamericano, Colin Powell, analizaron hoy en esta capital las
campañas en la frontera afgano-pakistaní con el supuesto objetivo
de capturar al líder de Al Qaeda, Osama bin Laden.
Powell elogió la marcha de las
operaciones militares y, como gesto recíproco, anunció la
decisión de su país de designar a Pakistán como importante aliado
fuera de la OTAN.
Ese estatus, otorgado por Washington
a naciones asiáticas como Japón, Filipinas y Tailandia, le
concederá a Pakistán ciertas facilidades para adquirir aviones,
armamentos y préstamos para insumos militares.
El jefe de la diplomacia
norteamericana dijo que la categoría de aliado de la Alianza
Atlántica contribuirá también a incrementar las relaciones
militares entre los dos países.
Según informó la televisión
estatal pakistaní, Powell y Musharraf analizaron, además, la
marcha de las conversaciones entre la India y Pakistán por el
conflicto de Cachemira y la controversia suscitada aquí luego de
que un científico admitiera haber vendido secretos nucleares a
terceros países.
De acuerdo con la prensa, el
secretario de estado norteamericano hizo preguntas incómodas sobre
las actividades del científico Abdul Qadeer Khan, tema que las
autoridades consideran como un problema interno.
Estados Unidos impuso sanciones a
Pakistán luego de que realizara pruebas nucleares en 1998, pero
decidió levantarlas cuando el gobierno de Islamabad se convirtió
en un aliado clave en la política belicista lanzada por la Casa
Blanca tras los ataques del 11 de septiembre.
El gobierno del presidente Musharraf
no se involucró en la guerra contra Afganistán, pero avaló la
invasión de Estados Unidos y entregó a ese país a unos 600
sospechosos de pertenecer a la red Al Qaeda o al movimiento
talibán.
Con su visita a Pakistán, Powell
concluye una gira por Asia, que comprendió también a la India y
Afganistán.