BEIRUT, 18 de marzo (PL).— Seis
civiles palestinos muertos y 20 heridos es el balance preliminar hoy
de los ataques del ejército israelí en Rafah, al sur de la Franja
de Gaza, según medios informativos locales.
"Israel está cometiendo un
nuevo crimen de guerra y evidentemente quiere destruir Gaza antes de
retirarse de la zona", denunció el presidente de la Autoridad
Nacional Palestina (ANP), Yasser Arafat.
Entre los muertos en esa zona se
encuentran dos hombres que al tratar de impedir el avance de las
tropas israelíes fueron alcanzados por un cohete lanzado desde un
helicóptero Apache, informaron testigos citados por Radio Beirut.
Casi de manera simultánea, otro
helicóptero atacó un edificio en Rafah y causó la muerte de un
niño de 12 años y un adolescente de 15, ambos palestinos.
Cuatro palestinos muertos y 13
heridos fue el saldo la víspera de un ataque aéreo realizado por
fuerzas sionistas contra civiles en Rafah.
Durante la incursión, la aviación
disparó varios misiles desde helicópteros de factura
norteamericana que destruyeron cinco viviendas de familias
palestinas.
Estas acciones contra la población
árabe se han intensificado desde el pasado martes, fecha en que
Israel desplegó tropas y blindados a lo largo de la frontera de la
Franja de Gaza, con el objetivo de emprender una operación a gran
escala esta semana.
Por otra parte, con el cierre este
jueves del corredor comercial de Sofa, al este de la Franja de Gaza,
el ejército israelí aumentó las presiones contra los palestinos
para asfixiarlos en lo económico, estimaron fuentes de seguridad
palestina.
Israel adoptó la decisión sin
ofrecer información ni detalles previos, en momentos en que la
administración del primer ministro israelí, Ariel Sharon, se
apresta a lograr el respaldo estadounidense a su plan de separación
de la Franja de Gaza.
El gobierno israelí anunció
recientemente su decisión, sin contar con la Autoridad Nacional
Palestina, de retirar 17 asentamientos de colonos judíos de la
Franja de Gaza.
En ese sentido, el próximo domingo
Sharon enviará nuevamente a Washington al jefe de su gabinete, Dov
Weisglass, para discutir los detalles de su programa y preparar una
cumbre con el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para
fines de este mes.