NACIONES
UNIDAS, 19 de agosto (PL). — El violento atentado de hoy frente a
la sede de la ONU en Bagdad sembró aquí más desconfianza sobre la
capacidad de las fuerzas de ocupación para mantener la seguridad en
esa capital y el resto del país.
Al menos así pareció traslucirlo el
portavoz de la Organización, Fred Eckhard, al subrayar en varias
ocasiones que la protección de sus instalaciones es una
responsabilidad que compete por completo a la coalición
anglonorteamericana ocupante.
A ella toca, añadió, investigar los
hechos y determinar su autoría, durante el habitual encuentro
diario con la prensa acreditada, que centró su batería de
preguntas en la inseguridad reinante en Iraq.
Esa fue precisamente la principal
preocupación planteada recientemente en el Consejo de Seguridad por
el representante especial de la ONU allí, Sergio Vieira de Mello,
herido en el atentado.
A una de las interrogantes, Eckard
dijo que se creyó existía en Bagdad un entorno suficientemente
adecuado para desplegar una Misión de las Naciones Unidas, como la
que se acordó la semana pasada.
Puntualizó que previo al atentado,
mediante el estallido de un carro bomba, nunca se tuvo indicios
amenazadores y hasta el momento no se ha podido establecer
culpables.
El funcionario dio a conocer una
declaración del Secretario General de la ONU, Kofi Annan, en la que
reiteró que se continuarían las gestiones encaminadas a la
recuperación de la soberanía e independencia iraquíes, y en la
asistencia humanitaria.
Poco después anunció que Annan
había interrumpido sus vacaciones en Europa, y retornaría en las
próximas horas a la sede central de las Naciones Unidas, dada la
gravedad de lo acontecido.
Adelantó asimismo, que ya comenzó a
considerar varios candidatos para reemplazar a Vieira, un
experimentado diplomático brasileño con importantes misiones
anteriores en Timor Oriental, Kosovo y otras áreas en conflicto.
Vieira, quien sostenía contactos
regulares con el llamado administrador del país ocupado, Paul
Bremer, se destacó por el diálogo entablado con representantes de
distintos sectores de la sociedad iraquí, que reclamaban el retorno
de la soberanía.
Al menos 10 muertos y 40 heridos,
entre ellos el representante especial de la ONU en Iraq, Sergio
Vieira de Mello, es el balance preliminar de un atentado con coche
bomba ocurrido hoy frente a la sede de esa institución en Bagdad,
reportó PL.
Sergio Vieira de Mello, representante especial de la ONU en Iraq
De acuerdo con el último reporte, de
Mello, de 55 años de edad, resultó gravemente herido en la
explosión que ocurrió justo bajo la ventana de su oficina.
Pasada media hora del atentado
todavía se levantaban densas columnas de humo negro del edificio
parcialmente destruido del Hotel Canal, donde radicaban las
dependencias de la entidad internacional.
Aún continúan las labores de
escombreo en el lugar.
Por su parte, una fuente de la
policía iraquí afirmó que la explosión se escuchó en un radio
de 15 kilómetros.