WASHINGTON, 18 de agosto (PL). —
Sin esclarecerse aún las causas del gigantesco apagón que dejó
sin electricidad a ciudades del este de Estados Unidos y Canadá la
pasada semana, hoy se insta al presidente, George W. Bush, a centrar
su atención en el problema energético.
"Urgimos al Presidente a dejar a
un lado sus prioridades ideológicas, que conducen su política
energética —como las perforaciones en Alaska— para que encamine
al Congreso" a aprobar verdaderas medidas dirigidas a
modernizar el sistema eléctrico, comentó hoy el diario The New
York Times.
"Atroces proyectos de ley fueron
votados ya por las dos cámaras del legislativo y están disponibles
para una modificación en el Comité de Conferencias, una vez que
los congresistas regresen (en septiembre) de sus vacaciones de
verano", enfatiza el Times.
El controvertido paquete de reforma
energética, incluye medidas de conservación de energía, y
contempla la asignación de 18 700 millones de dólares para
programas de investigación e incentivos fiscales para ese sector.
La iniciativa, aprobada en abril por
la Cámara de Representantes incluye medidas de conservación de
energía y un polémico plan de exploración petrolera, como las
perforaciones impulsadas por Bush en Alaska.
Tras el descomunal apagón que
oscureció varias ciudades estadounidenses, entre ellas la urbe de
Nueva York, el jefe de la Casa Blanca llamó la atención sobre la
necesidad de modernizar la red eléctrica nacional, que calificó de
"anticuada".
"Todavía no sabemos qué
sucedió, pero lo sabremos", indicó Bush el pasado viernes
durante su visita a California.
La víspera, circularon versiones de
que las causas fundamentales de la interrupción estaban en tres
líneas de alta tensión al norte de Ohio.
Sin embargo, este lunes la firma
First Energy dijo desde este estado que ella no fue la responsable
de la interrupción, que dejó sin electricidad a 50 millones de
personas en Estados Unidos y paralizó los sistemas de transporte y
comunicaciones en ciudades del noreste del país.
En opinión del portavoz de esa
empresa, Todd Schneider, hubo una mezcla de factores, entre ellos
fluctuaciones de voltaje en la red eléctrica del Medio Oeste, de
las cuales no es responsable esta compañía.
Aunque la situación hoy había
vuelto a la normalidad en la mayoría de las zonas afectadas, en
Nueva York se registró un aumento de los casos de diarrea,
atribuidos por el Consejo de Salud Municipal al consumo de alimentos
carentes de refrigeración.
Los gobiernos de Estados Unidos y
Canadá decidieron iniciar una pesquisa conjunta para determinar
finalmente las causas de la interrupción, que en los primeros dos
días generó acusaciones de responsabilidad mutua.