SANTIAGO DE CHILE, 18 de agosto (PL).
— "Chile sirve de experimento al neoliberalismo y mostraremos
en la reunión contra el ALCA en Cuba qué ha pasado en nuestro
país", afirmó hoy Arturo Martínez, presidente de la Central
Unitaria de Trabajadores (CUT).
En declaraciones a Prensa Latina,
Martínez confirmó que una delegación de la CUT asistirá, en
enero próximo, al III Encuentro Hemisférico de Lucha contra el
Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), programado para
celebrarse en La Habana.
"Vamos a participar, vamos a
escuchar y a entregar nuestra experiencia", reiteró el líder
de la multisindical chilena, con 640 000 afiliados.
Reveló que en la cita contra el ALCA
"vamos a alertar a los trabajadores de América que resulta
bueno el intercambio comercial entre los países, pero si se realiza
con mano de obra barata y atropellos a los derechos sindicales, eso
no les sirve a los estados y sus ciudadanos".
Según Martínez, "debemos
exigir otras condiciones para los tratados comerciales. Estos
deberían firmarse con la participación de las organizaciones
sindicales, en los cuales se asuma la petición de mejor justicia
laboral".
Datos oficiales indican que desde el
llamado regreso a la democracia en Chile en 1990, las autoridades
nacionales han firmado cerca de 10 acuerdos de libre comercio.
El TLC más importante para el
gobierno del presidente Ricardo Lagos constituye el suscrito con
Estados Unidos.
Sin embargo, analistas locales
consideran que los beneficios que Washington espera de este tratado
son más de proyección política y no económica, dado el reducido
tamaño del mercado chileno y el acceso a los recursos naturales del
país sudamericano.
El encuentro contra ALCA fue
convocado por Alianza Social Continental de Cuba y participarán
representaciones de organizaciones indígenas, negras,
sindicalistas, campesinas, estudiantes, religiosas, ambientalistas,
defensoras de los derechos humanos y de creadores y comunicadores.
Expertos y dirigentes sindicales
consideran que la iniciativa de Estados Unidos, prevista para
oficializarse en 2005, no tan solo absorberá, sino destruirá las
pequeñas economías latinoamericanas.