Con una decena de medallas y el
duodécimo lugar entre 64 países, regresó a la patria la
delegación cubana que asistió al II Torneo Mundial de Deportes
para Ciegos, efectuado en Canadá.
Entre las preseas figuran cuatro de
oro, obtenidas por Arian Iznada, de Villa Clara, en 200 metros
planos, y José Jay, de Ciudad de la Habana, en la modalidad de
triple salto, mientras el matancero Yuniesky Abreu, con dos en
1 500 y 5 000 metros, constituyó la revelación del
evento.
En el encuentro los deportistas
invidentes de la Mayor de las Antillas compitieron en atletismo,
natación, judo y por vez primera en goalball, disciplina colectiva
introducida en la Isla para ese sector.
Alrededor de un millar de atletas con
diferentes discapacidades compiten actualmente en la ciudad de
Santiago de Cuba en las Paralimpiadas Nacionales y otro grupo se
adiestra con vistas a los juegos Paralímpicos de Atenas 2004.
(AIN)