¿Por qué están allí?

Andrés D. Abreu

La calle Línea del Vedado tiene en Galería Habana (entre E y F) uno de los espacios que más animación y experimentación cultural aporta a la vida social que transita por esa avenida. En marzo, cerca de sesenta creadores de la plástica cubana la transformaron en una especie de residencia para consumidores del arte visual durante la exposición Sentido Común y, más tarde, Wilfredo Prieto, con Mucho ruido y pocas nueces, le parapetó enfrente una gran pipa de agua y un robusto generador eléctrico bajo el natural propósito de regar e iluminar un pequeño arbusto interior.

Por esos mismos días aparecieron delante del inmueble de Galería Habana andamios, encofrados, tres bustos de bronce y pancartas alusivas promocionales a un denominado Departamento Superior del Equipo Asunción Art Corp (DSEAAC) conformando una acción interventora aún situada frente al edificio de la calle Línea 460.

Muchos transeúntes, espectadores y hasta algunos artistas se han preguntado ¿quienés son? y ¿por qué están allí? Y para saldar algunas dudas y evitar errados comentarios nada mejor que tomar la palabra de sus propios autores.

Los cubanos Alejandro González y Javier López, y la paraguaya Erika Mesa son los tres miembros del DSEAAC, un grupo que nació en Paraguay (año 1996) cuando sus miembros todavía cursaban estudios en la academia habanera de San Alejandro.

Esta unión creativa ha trabajado en varios proyectos culturales de UNICEF asociados a poblaciones pobres de América Latina y de esta experiencia emergieron tres exposiciones anteriores en Casa de las Américas y otra que preparan como participación colateral a la Bienal de La Habana.

Su actual intervención pública frente a Galería Habana es una expresión de la intención del grupo de realizar un arte sociológico por encima de su sentido estético, un trabajo conceptual que admite la participación de otros artistas para la elaboración de sus propuestas y por eso han contado con los aportes del escultor José Cuili; el arquitecto Alberto Suárez; la fotógrafa Marta Vecino, el restaurador Abel Sacartin; el diseñador Daniel Cruz, y el crítico de arte paraguayo, Tirso Escobar.

La obra del DSEAAC pretende jugar con la "autonomía" del artista contemporáneo, cuestionándole desde la parodia y la ironía su posición entre un producto del mercado o del contenido cultural adquirido. Y aunque expresan que el culto a sus personalidades no es la intención de esta pieza no descartan la utilización de la promoción como parte de la misma.

El montaje de esta polémica y escultural instalación en los alrededores de Galería Habana fue una decisión de CODEMA, entidad cultural que aprobó el proyecto y que también decidirá hasta cuándo estará allí, en la espaciosa calle Línea y frente al edificio de la Galería Habana.

 

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