Los
restos de Conrado Benítez García, primer mártir de la Alfabetización en Cuba, descansan en el Panteón de los Caídos por
la Defensa en el cementerio de Matanzas, hacia donde fueron
trasladados hoy.
La inhumación se produjo en
ceremonia militar, presidida por José Ramón Balaguer, miembro del
Buró Político, Víctor Gaute, primer secretario del Partido en
Matanzas, y familiares del maestro voluntario vilmente asesinado por
bandas terroristas en el Escambray, el 5 de enero de
1961.
A raíz del horrendo crimen, el
cadáver de Benítez fue enterrado en Pitajones, sitio cercano a
donde fue asesinado junto al campesino Ireneo Rodríguez, poblador
de aquella zona de la entonces provincia de Las Villas.
Luis Ignacio Gómez, ministro de
Educación, hizo el panegírico del joven revolucionario,
quien fue de los primeros en dar un paso al frente, cuando el Comandante en
Jefe Fidel Castro llamó a impulsar la gran batalla
por la educación en el país, y lo calificó como pionero en la
promoción de maestros emergentes de la Revolución.
Gómez afirmó que el ejemplo de
Conrado se multiplicó en los 100 000 alfabetizadores, quienes
en 1961 tomaron su nombre como bandera y sorprendieron al mundo
erradicando el analfabetismo de la Isla, y hoy, en el cuarto de
millón de maestros que garantizan el derecho a la enseñanza de
todos los niños. (AIN)