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05/11/2002
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Elefantiasis

JOSÉ A. DE LA OSA

Las cifras son abrumadoras: la elefantiasis originada por un parásito conocido como filaria, que vive casi exclusivamente en los humanos, afecta a 120 millones de personas en el mundo; 40 millones han quedado seriamente incapacitadas y desfiguradas por esta enfermedad; es la segunda causa de discapacidad permanente y de larga duración; sus efectos no son solo físicos, sino que también causan serios problemas psicosociales.

Foto: ARNALDO SANTOSPara la erradicación de la elefantiasis
por filaria deben tenerse en cuenta
políticas de salud, características de
cada región y recursos humanos y
económicos disponibles.- Profesora
Blanca Elena Duménigo Ripoll. 

Este es uno de los padecimientos parasitarios más antiguos y debilitantes en la historia de la humanidad. Ocasiona un aumento del tamaño de los brazos, las piernas y los órganos genitales al punto de desfigurarlos. La región afectada se recubre de una piel muy endurecida que recuerda la de los paquidermos, y de ahí su nombre.

La Organización Mundial de la Salud tiene el propósito, aunando esfuerzos con los gobiernos y las industrias farmacéuticas, de que la filariasis pueda ser erradicada en el 2020 de la faz del planeta.

"El último caso autóctono de elefantiasis por filaria en nuestro país fue reportado en 1983", asegura la doctora Blanca Elena Duménigo Ripoll, una reconocida investigadora en el tema. Los casos "que se ven clínicamente" en nuestro medio son de origen tóxico, quirúrgico, por radiación, o motivados por infecciones crónicas que causan obstrucción de los vasos. Sin embargo, por la importancia mundial de esta entidad, y la proyección internacionalista de nuestros profesionales de la Salud, resulta ineludible su abordaje.

La profesora Duménigo, especialista en Parasitología, es Investigadora Titular, responsable del Grupo de Inmunoprotección y Zoonosis del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK), con estudios de Inmunología Molecular en Filariasis en el Imperial College de Londres. Es profesora de los cursos Cátedras UNESCO "Avances en Medicina Tropical y Parasitología".

¿En qué áreas del mundo, profesora, está presente la elefantiasis por filaria en el momento actual?

En América del Sur e islas del Caribe, región oriental Oeste del Mediterráneo, Pacífico occidental y en la región tropical de África, lo que comprende alrededor de 70 países.

¿Cuál es el modo de trasmisión de esta enfermedad?

A través de la picada de mosquitos, que pueden pertenecer a los géneros Cúlex, Anópheles, Aedes y Mansonia.

¿Y su período de incubación y de trasmisibilidad?

El reporte de incubación más corto es de alrededor de cuatro semanas, pero comúnmente se inscribe entre los 8 y 16 meses. La trasmisibilidad —y hay portadores asintomáticos— se produce mientras existan las larvas de la filaria circulando en sangre. La trasmisión puede ser también congénita, vía placentaria; de madre a hijo.

¿Es uno o son varios los tipos del parásito que desencadenan este padecimiento?

Aunque las especies de filaria son numerosas, solo tres, pertenecientes a dos géneros, producen filariasis linfática: Wechereria bancrofti, Brugia malayi y Brugia pahangi.

¿Cuáles son sus signos y síntomas fundamentales?

Estarán en dependencia del período en que se encuentre la enfermedad, que varía incluso según las distintas regiones. Los más comunes son la inflamación de los genitales externos y de los miembros inferiores, asociada a fiebre y malestar general. En los hombres la manifestación genital más común es el hidrocele (líquido en los testículos), y en las mujeres los nódulos de mama y la elefantiasis de las piernas.

Cuando se presentan las primeras manifestaciones, profesora, ¿qué exámenes se requieren para la confirmación de la enfermedad?

Son fundamentales el examen clínico, los antecedentes epidemiológicos y la aplicación de técnicas inmunológicas de diagnóstico. En los portadores de la enfermedad, por haber vivido en zonas endémicas, se diagnostica la presencia o no de filaria en sangre mediante una prueba de gota gruesa.

¿Existen terapéuticas para curar esta dolencia?... ¿En qué consisten?

Lo ideal es establecer el tratamiento con tabletas antiparasitarias o sal medicada cuando aún no se ha desencadenado la fase crónica de la enfermedad. Ya en la etapa de cronicidad la terapéutica se dirige sobre todo al alivio de los síntomas.

Como promedio ¿cuánto duran los tratamientos antiparasitarios?

Existen muchos esquemas de tratamiento, algunos de los cuales tienen una duración hasta de un año.

Una precisión: si nos contagiamos con el parásito, y lo curamos ¿ello nos inmuniza de una nueva infección por filaria?

No. Lo que sabemos es que en zonas endémicas de este parásito, hay personas que estando suficientemente expuestas a la infección, aunque se compruebe que han estado en contacto con el parásito, no desarrollan una infección detectable. Se considera por ello que podrían ser inmunes o parcialmente inmunes.

¿Valora como posible romper el círculo que parecería infinito de infecciones entre mosquitos y seres humanos?

Aunque considero que la filariasis puede ser controlada y hasta erradicada, no me atrevería a decir que ello sería posible mediante la eliminación de ese "círculo infinito de infecciones" al que te refieres, porque a lo que más se podría aspirar es a la disminución de la densidad de los mosquitos hasta límites aceptables epidemiológicamente. Ahora bien, de lo que se trata en la erradicación de la elefantiasis por filaria es de diagnosticar a los portadores de este parásito para proceder a su tratamiento y curación y romper así la cadena de trasmisión.

¿Colabora Cuba, y específicamente el IPK, en los esfuerzos mundiales de la OMS/OPS para la erradicación de este flagelo?

Por supuesto. Nuestro país ofrece su vasta experiencia en el control de los vectores, sobre todo en la región de las Américas.

05/11/2002

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