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De regreso a Washington
proyecto de NACIONES UNIDAS, 1 de noviembre.— Tras dos semanas de conciliábulos y cabildeos en el Consejo de Seguridad de la ONU, el proyecto de resolución norteamericano contra Iraq regresa hoy a su lugar de origen: el Departamento de Estado, reporta Prensa Latina. Según el consenso alcanzado sus creadores deben revisar muchas de las observaciones y objeciones formuladas durante intensas consultas efectuadas aquí entre los 15 miembros del órgano. El ministro ruso de Relaciones Exteriores, Igor Ivanov, reconoció hoy en Moscú las serias dificultades de las consultas en el Consejo de Seguridad (CS) de Naciones Unidas para aprobar una resolución sobre Iraq, y afirmó que aunque existen algunos puntos de coincidencia, se mantienen fuertes diferencias respecto a cómo realizar las inspecciones y el empleo de la fuerza contra ese país árabe. Estados Unidos debería presentar un nuevo texto que reflejara con fidelidad los cambios sugeridos, pero muy lejos de esa perspectiva, un portavoz de la misión norteamericana indicó anticipada y triunfalmente a la prensa la aprobación de la propuesta de pronunciamiento la semana que viene, gracias a un conteo mecánico de nueve votos a favor. Del lado de la resistencia, protagonizada, con matices, por Rusia, China, Francia y Siria, se sigue insistiendo en la exclusión de formulaciones que propicien pretextos a Estados Unidos para un ataque militar contra Iraq. Predomina en realidad el ánimo de la inmensa mayoría de los integrantes del Consejo de reforzar el sistema de control de armamentos de destrucción masiva, con un sólido mandato a los inspectores de la ONU. Pero una cosa es lo que parece más sensato para que el criticado órgano conserve alguna autoridad y evitar otra conflagración, y otra son los márgenes de presión norteamericana en su seno para arrancar un número mecánico de votos. A estas alturas poco debe importarles a los autores del Proyecto resolutivo, si su presidente, George W. Bush, acaba de reiterar que el Pentágono actuará contra Iraq como tiene previsto, con el apoyo o sin el apoyo de las Naciones Unidas. Mientras, se conoció que la comunidad académica norteamericana resumió el rechazo del profesorado y el estudiantado a los planes de la Casa Blanca de agredir a Iraq, en mensaje difundido hoy en un sitio electrónico creado para tales propósitos. No al ataque contra Iraq: Carta abierta es el título de la misiva que, colocada en la dirección noiraqattack.org, insta a la ciudadanía a unirse al renovado movimiento pacifista, cuyas protestas en las décadas del 60 y 70 del pasado siglo contra la invasión a Viet Nam, repercutieron en todo el mundo. |
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