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31/10/2002
Portada de hoy

Vegas de hospitalidad

Pastor Batista Valdés

Posiblemente por estos días no haya en todo el archipiélago otro lugar donde florezcan entre los pobladores tantas hospitalidad y gratitud como en Pinar del Río.

Foto: FÉLIX DANIEL "La atención que nos están brindando
este territorio y su población no puede 
ser mejor". (Eugenio Rosales)

Así lo reiteran, desde sus improvisadas barracas y literas, cientos de hombres e incluso mujeres, procedentes de diversas partes del país, protagonistas de la desigual pelea que se libra contra los estragos que dejó la soberbia de los huracanes Isidore y Lili a su paso por ese territorio, con similares trayectoria y diferencia de apenas unos días.

"Como ves, aquí quedó muy poco en pie —indica Segundo Fernández Nieto, un oriental septuagenario que no vaciló en partir hacia las vegas de Vueltabajo al frente de más de medio centenar de carpinteros campesinos. Las casas de tabaco, los sembrados, las viviendas... todo fue dañado, menos el cariño de esta gente, que sin tener prácticamente nada que ofrecer nos están dando una lección de hospitalidad y de atenciones."

Teresa Pérez, única mujer en la avanzada de la provincia de Las Tunas, también lo considera así. Lo percibe en cada paso que junto a ella da María Elena García (la esposa del sanjuanero Macho Suárez), mientras juntas preparan la comida en aquel improvisado fogón; lo advierte en las reiteradas vueltas que por allí dan Alfredo, Alberto Corrales, Ángel Piedra y otros campesinos de la zona, cuyas propiedades resultaron severamente perjudicadas... y sobre todo lo nota en la limpia mirada de las personas.

Y no se equivoca. Durante el tiempo, relativamente breve, que permanecí en suelo pinareño vi también extenderse la taza de café, más humeante de gratitud que de vapor; la mano que ofrece el vaso de agua, la mirada que aguarda por la solicitud de ayuda para sentirse útil y ofrecer aporte...

"No solo los trabajadores de nuestro sector son así —añade Eugenio Rosales, jefe de una brigada que procedente también del oriente cubano restablece líneas de comunicaciones averiadas en Pinar del Río—, muchísimas personas se nos acercan agradecidas, por eso no es extraño que a pesar de la compleja situación que atraviesa esta provincia a nosotros nos estén dando una atención que no puede ser mejor."

Lo saben los reparadores Julio Izquierdo y José Batista, y Benesifredis Oliver Abdala, allá en el municipio de Sandino, supervisando plantas desde que Isidore mostró su saña. Lo saben los holguineros, que de sol a sol levantan un grupo de casas destruidas en Río Seco... y lo saben todos los que brindan su aporte en tan crucial momento.

Comienza a desplomarse la tarde sobre el campamento Portilla. Por el camino se acerca un joven pinareño llamado Lázaro Borges. Tampoco para él hay descanso. Bajo el brazo trae un bulto.

¡Muchachos, llegó el cartero!— grita una voz, y un alegre bullicio se eleva por encima del caballete de las casas y del sonido de los martillos...

31/10/2002

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