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En Alemania Tres horas para el alma divertir Pedro de la Hoz
La idea de hacer girar este espectáculo en un periplo que concluyó en la afamada Casa de las Culturas del Mundo (Haus der Kulturen der Welt) de esta capital, fue de Antonio Martínez, un empresario español que desde el sello discográfico En Directo, radicado en Alemania, ha hecho una clara apuesta por la música cubana. Para ello contó con la colaboración del Instituto Cubano de la Música y de las sedes diplomáticas de Alemania en La Habana y de La Habana en Berlín. Lo más interesante de la propuesta consistió en la articulación de tres momentos diferentes de la tradición sonera de la Isla, a partir de la veteranía de Los Fakires, la experiencia de Pepesito Reyes y la explosividad y juvenilia de Haila Mompié y el septeto Son con Swing. PEPESITO, UNA LEYENDA En todas las ciudades, el público mordió el anzuelo lanzado por Pepesito Reyes. Un pianista de 84 años de edad, de movimientos lentos al caminar y sorprendente agilidad en las manos, remitía al auditorio inevitablemente a Rubén González, una de las figuras emblemáticas de Buenavista Social Club. Pero a poco de que comenzara a soltarse, todos se daban cuenta de que Pepesito posee una personalidad artística muy propia. Este cronista, que desde hace muchos años lo conoce y sabe cuánto es admirado por Chucho Valdés, no se sorprendió de lo que pasmó a muchos aquí. Las estrategias improvisatorias (trucos y marrullerías) de un veterano que lo mismo se las ha entendido con notables orquestas que con el anonimato de un oscuro piano bar, fraguaron a lo largo de una entrega en la que las barreras entre lo clásico y lo popular quedaron derribadas. LOS FAKIRES. SAXO Y SON La dimensión más tradicional del son corrió por cuenta de Los Fakires, una agrupación que nació como un combo en la Santa Clara de 1962 y con el tiempo ha venido desarrollando el repertorio de Matamoros, Piñeiro, Ñico Saquito, Richard Egües, Isolina Carrillo, es decir, el de los maestros de las especies soneras y del bolero. Cuando se oye a Los Fakires se tiene la sensación de recibir una bocanada de aire fresco. Pareciera ingenua esta propuesta que tiene como puntas de lanza las formidables voces de Cascarita y Felo Valdés, pero detrás de esa pátina naif está el oficio de la experiencia. De botón de muestra sirva la sustitución del sonido de la trompeta por el saxofón (Brínguez es un maestro del instrumento), sin que se quiebre la naturaleza del son. HAILA Y EL TRES Hacia el final del espectáculo, la joven generación de músicos cubanos demostró cuánto pesa la tradición en sus proyecciones artísticas. El grupo Son con Swing se estructura en torno a un tresero al que se debe seguir de cerca, César Hechevarría, conocido por haber formado parte de la nómina de Jóvenes Clásicos del Son y Traje Nuevo. Se trata de un brillante improvisador que sabe acercar al son el rasgueo del blues. En cuanto a Haila Mompié, aquella chica que levantó presión con Bamboleo, habrá que decir cómo su poderosa voz y su pimentosa presencia sobre la escena encienden el más vivo fervor. Abordado por Granma, Antonio Martínez expresó su deseo de presentar un espectáculo semejante durante la realización de Cubadisco 2003 en La Habana, evento que estará dedicado en esa oportunidad a Alemania. |
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