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Promoción y educación
para la salud Somos el único país en el mundo que da un enfoque eminentemente pedagógico al tema, afirma la doctora María Antonia Torres IRAIDA CALZADILLA RODRÍGUEZ Inmersos en los grandes desafíos de la educación cubana en momentos que asistimos a su tercera revolución, pocas veces los comunicadores hablamos del enfoque eminentemente pedagógico que en los centros escolares se da al tema de la salud, tratada esta no solo desde el punto de vista físico, sino también mental y social.
Y en los hogares, hay que decirlo, no suele otorgarse justa importancia a que el niño invite a los miembros de la familia a dejar de fumar o ingerir bebidas alcohólicas en exceso, y en cambio, proponga la ejercitación, los buenos hábitos alimentarios, la prevención de accidentes, y hasta conozca de plantas que alivien o curen un dolor. Una frase caracteriza la maravilla momentánea que ellos provocan cuando los escuchamos: "¡Este niño es un genio, cómo sabe!", pero la reflexión del porqué creemos que lo es y lo que ha supuesto en la suma de experiencias y saberes, queda en suspenso. María Antonia Torres, jefa del Departamento de Salud Escolar del Ministerio de Educación, aclara que el tema constituye uno de los objetivos priorizados de la política educacional y tiene su quehacer desde los círculos infantiles hasta los institutos superiores pedagógicos (ISP): "En las escuelas se aborda no como asignatura limitada, sino como programa que entrelaza a los diferentes contenidos, conciliando los intereses por edades y logrando que cada mensaje pueda ser incorporado en la familia y en lo personal, con el propósito de alcanzar estilos y calidad de vida superiores", precisa la doctora en Ciencias Pedagógicas. Es decir, la promoción y educación para la salud en Cuba, que en su integración médico-pedagógica sitúa al estudiante como sujeto protagónico, abarca en el sistema a más de 2 300 000 colegiales y una cifra superior a los 180 000 docentes frente al aula, todos ubicados en alrededor de 13 000 centros escolares y 16 ISP. "Una experiencia única en el mundo es que, además de la atención a la salud que los estudiantes reciben en su área de residencia, en el sistema de educación están insertados más de 2 260 médicos y casi 4 000 enfermeras en centros priorizados como planteles internos, escuelas especiales, círculos infantiles y primarias con más de 600 alumnos, quienes realizan junto con el maestro un trabajo de promoción y educación para la salud. "Podemos estar orgullosos de que es en Cuba donde solo ocurre esta acción con enfoque pedagógico, pues aparte de que en el resto del mundo los médicos especializados en la vertiente están en planteles privados, ellos la abordan desde el punto de vista preventivo y asistencial, y no de promoción", aclara. El programa director integra seis temáticas fundamentales: salud ambiental, personal y colectiva, educación sexual, educación nutricional e higiene de los alimentos, educación antitabáquica, antialcohólica y contra otras adicciones, prevención de accidentes y educación vial, y medicina tradicional y natural. Tras largos años en esta labor día a día, con precisiones en las edades, las preferencias y hasta en las previsiones por el futuro, María Antonia Torres dice que se pueden alcanzar mayores empeños: "Quedan vacíos por llenar en la preparación del personal docente y de salud, hay que fortalecer el enfoque pedagógico e integral de la salud escolar, porque las políticas se materializan en lo que los alumnos demuestran saber, hacer, sentir y pensar. "También están los esquemas que persisten en la población acerca de que la salud solo va vinculada a aspectos físicos e higiénicos, y no otros aspectos de la vida, así como las contradicciones entre lo que enseñamos a los estudiantes y lo que ellos observan en el medio donde se desenvuelven, herencia que permanece y que la escuela está llamada a transformar si cuenta con el apoyo de la familia y la sociedad en general, pues es imprescindible para estilos y modos de vida de mayor calidad que no solo todos queramos lo mismo, sino también que hablemos el mismo lenguaje, es decir, actuemos parejo." |
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