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Venezuela Falta el público JOAQUÍN RIVERY TUR Lo peor que puede tener un espectáculo, cualquiera que sea, es la falta de público, y eso parece sucederles a los golpistas que volvieron a llamar a la rebelión a unas fuerzas armadas que se declaran una y otra vez respetuosas de la Constitución. Toda persona que haya observado por los canales de televisión venezolanos (todos privados, todos enemigos del proceso bolivariano) la payasada de un grupo de altos oficiales participantes en el golpe del 11 de abril pasado, pensaría que el gorilismo todavía tiene alguna posibilidad en América Latina. Allí, en una pequeña plaza de un barrio de las llamadas clases altas, están desde el pasado 22 de octubre los 14 aprendices de teatro proclamando su llamado a que las fuerzas armadas se les unan, pero el día 23 la agencia Reuters emitió un despacho de prensa en cuya línea de guía se podía leer: Militares piden sin aparente éxito desconocer Chávez (sic). Luego el texto es más claro: ...parecía desvanecerse su esperanza de recibir el respaldo de los cuarteles. El día 24 el lunetario se redujo más todavía y la demanda se limitó a un letrero en reclamo de elecciones anticipadas, quizás para alejar el tufo de intento de golpe. No se pudieron quejar, tuvieron una profusión inmensa de cámaras de televisión y de fotógrafos, las estaciones privadas armaron un gran escándalo (también los periódicos) y hasta algunas cadenas internacionales se dejaron embaucar por el sketch y difundieron por el mundo lo que parecía un nuevo intento de golpe. Pero era teatro. Si cumplen su promesa de permanecer en la plaza de Altamira hasta que Chávez abandone el cargo, es muy posible que tengan que mudarse para allí con sus familias, pues en el 2003 el Presidente solamente cumple la mitad de su mandato... y puede reelegirse. El jefe del Ejército, general Julio García Montoya, al responder al intento de socavar a la Fuerza Armada Nacional, dijo a los golpistas que no pueden socavarla ni confundirla los desesperados llamados a quebrantar la norma constitucional (...) que no han hecho eco en nuestra institución. La llamada Coordinadora Democrática (unión de todos los enemigos políticos de Chávez), como FEDECÁMARAS, la elite empresarial también golpista, no se oculta para expresar su respaldo y aliento a esos generales sin mando, pero ante la escasez de público, han preferido darles un apoyo cauteloso, sobre todo después del fracaso del paro con el cual trataron de derribar al Gobierno bolivariano hace unos días. Esperemos para ver la próxima escena. |
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