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El arte sucumbe bajo la comercialización Coinciden Woody Allen y Arthur Miller OVIEDO (España) (EFE).— El director, guionista y actor estadounidense Woody Allen, que recibirá hoy en Oviedo el Premio Príncipe de Asturias de las Artes, recomendó a "los cineastas serios" de su país que miren a Europa, Oriente Medio y Asia para encontrar "el tipo de películas que hay que hacer para que el cine se mantenga con vida como arte". En una multitudinaria rueda de prensa que ofreció en el Auditorio de Oviedo, Allen se mostró "muy crítico" con la industria del cine de Estados Unidos, que se encuentra "en un punto muy bajo desde hace tiempo". A su juicio, la mayor parte de los proyectos de Hollywood tiene una "base banal, carece de inspiración y originalidad, y su objetivo principal es ganar dinero". Rechazó también la "tendencia predominante" de los últimos diez años en Hollywood de tener la tecnología como "objetivo final", no la comedia o el drama, y opinó que "esto es malo". "En mi país, cuando quieres ir al cine y piensas un poco, casi siempre vas a ver una película que no es de Estados Unidos", afirmó Allen. DÍAS DUROS PARA EL TEATRO El dramaturgo estadounidense Arthur Miller, que también hoy recibirá en Oviedo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2002, afirmó que al teatro le esperan "tiempos difíciles", pese a que en su opinión el público lo sigue demandando y dándole su apoyo. Miller ofreció una multitudinaria conferencia de prensa en el Auditorio de Oviedo, en la misma sala en la que minutos antes comparecía el cineasta Woody Allen, a quien saludó por primera vez pese a que ambos son vecinos de la ciudad de Nueva York y han manifestado en diversas ocasiones la admiración por sus respectivas obras. En los treinta minutos escasos en los que el dramaturgo se sometió a las preguntas de los periodistas, el autor de Muerte de un viajante se refirió a la situación del teatro, a la política de su país, con críticas al presidente de Estados Unidos, George W. Bush. Sobre el teatro, el autor neoyorkino, que el pasado día 17 cumplió 87 años, afirmó que "el gran teatro clásico ya no existe" y que en los escenarios ya no hay sitio para las obras experimentales, a causa, fundamentalmente, de la creciente comercialización. |
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