![]() |
|
El Dessau busca su cielo ANDRÉS D. ABREU
Cuatro años bajo un nuevo perfil, trazado con la llegada a su dirección del joven bailarín y coreógrafo cubano Gonzalo Galguera, y un repertorio enriquecido por obras clásicas, neoclásicas y contemporáneas creadas o versionadas por su actual director, dan a esta compañía alemana un acento de renovación que pudo ser constatado por quienes asistieron a sus presentaciones en el teatro Mella.
Misa en sí menor, es, por tanto, y a partir de su naturaleza, una creación temporal y espiritualmente intensa. Prima en esta obra el movimiento en la búsqueda de estructuras figurativas del cuerpo como azaroso recurso para expresar atmósferas y estados anímicos relacionados con las distintas partes de la composición litúrgica. Las escenas transcurren con un predominio del ballet concreto y de conjunto, mientras que menor espacio ocupan dentro la coreografía la aparición de dúos y solos, los cuales se asocian a una recreación más dramática y teatral de los acentos musicales y sus significados. Misa en sí menor, como proposición visual, salva su reto frente al gran Bach, pero interpretativamente se resiente cuando falla la exquisita coherencia del cuerpo de baile que exige esa descomunal música. De haber logrado esto y un mayor aprovechamiento de las apreciables cualidades interpretativas de los primeros solistas Emma-Jane Morton y Michael Ihnow, junto a las del propio Galguera, la Misa... del Dessauballet hubiese podido acercarse más al cielo.
|
|