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Devueltos 596 emigrantes ilegales en lo que Reynold Rassí
En los últimos días fueron devueltos dos grupos, uno el 12 de octubre, integrado por 34 personas (16 hombres, 10 mujeres y 8 menores), y otro el 15 de este mes, formado por 7 hombres, 8 mujeres y 7 menores. El primero salió el 8 de octubre por la zona costera del municipio de Guanabo, en la Ciudad en La Habana, en una lancha rápida que los recogió alrededor de las 10:30 p.m., cuyos pasajeros eran residentes en La Habana (13), de la capital (11), Villa Clara (4), Sancti Spíritus (2), Matanzas (2) y Pinar y Cienfuegos, uno de cada provincia. Desde su llegada a costas cubanas la lancha presentaba problemas con los motores y no obstante sus tripulantes recogieron a la preciada carga (por cada pasajero cobrarían 8 000 dólares a su regreso a Miami). La embarcación tenía una capacidad para 12 personas como máximo y montaron en ella a 34, por lo cual partieron sobrecargados, sin importarles el peligro que ello representaba ni tener en cuenta que iban ocho menores. Ya en alta mar, y a pocas horas de viaje, la nave comenzó a hacer agua y se le pararon los motores, por lo cual estuvieron casi un día a la deriva y a merced de las corrientes marinas. Pasó un barco mercante y su tripulación avisó a los guardacostas norteamericanos, quienes los recogieron y devolvieron a tierra cubana. El segundo grupo estaba integrado por 9 personas de Ciudad de La Habana, 9 de Villa Clara, dos de La Habana y dos de Holguín. Salieron en lancha el 12 de octubre por la zona de Estero de Granadillo, en Encrucijada, al Norte de Villa Clara. Once habían sido devueltos el pasado 28 de septiembre por las autoridades de Bahamas, donde se encontraban detenidos desde hacía cuatro meses tras ser hallados a principios de mayo en Cayo Anguila, abandonados allí durante cinco días por lancheros que prometieron volver a recogerlos para llevarlos a Miami, pero no regresaron. Por segunda vez intentaron de nuevo viajar con otros traficantes de personas acogiéndose a los siniestros beneficios de la asesina Ley de Ajuste Cubano. Según cuenta Sonia Suárez Suárez, de Santa Clara, quien viajaba con dos hijos menores, de 4 y 11 años de edad: "Allá en Miami vive mi esposo, quien se fue hace más de un año también en una lancha rápida y se acogió a la Ley de Ajuste Cubano. Me avisó que me fuera en este viaje porque iba una familia completa y eso nos daría seguridad. Pero yo no sería capaz de volver a exponer a mis hijos a una aventura como la que vivimos en estos días". Atraídos por los destellos de una ley asesina y engañados por traficantes inescrupulosos que solo piensan en sus jugosos negocios, personas irresponsables ponen en juego sus vidas y las de sus familias, a veces niños inocentes. ¿Serán debidamente detenidos y juzgados estos criminales allá de donde salen? |
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