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Madera para el tabaco Sanjuaneros pelean en los 100 días Ronal Suárez Ramos PINAR DEL RÍO. —Si ardua es la tarea de levantar todas las casas de tabaco que demanda la actual campaña, no lo es menos la que se han impuesto los trabajadores forestales: entregar a los constructores en 100 días toda la madera que tal empeño demanda.
De hecho está ya planteada la porfía entre los que edifican aposentos y los 2 000 forestales a quienes se les ha confiado la responsabilidad de suministrar cada día 800 horcones y 20 000 piezas de madera rolliza. Buen escenario de esa batalla son las montañas de San Juan y Martínez. La unidad silvícola del territorio, subordinada a la Empresa Forestal Pinar del Río, ha abierto tres frentes de corte y acarreo: Máquina Vieja, Las Cumbres y San Simón de las Cuchillas. En ese último, el más importante, todo es movimiento: la motosierra, manejada por Divaldo Verano, va dejando un claro en la plantación de pinos. Les siguen los hacheros desgajando los gigantescos árboles que casi de inmediato son sacados por los boyeros hasta el acopiadero y cargados a mano en cuanto llega el camión. APORTAR 150 000 PIEZAS "Nos
corresponde aportar 150 000 de las 300 000 piezas que le han sido
asignadas a la Empresa; todavía no hemos alcanzado el ritmo necesario,
pues estamos acopiando unas
Un total de 100 hombres, reforzados por yuntas de bueyes propias y de los campesinos de cooperativas cercanas que diariamente apoyan la tarea, tienen la responsabilidad de enviar madera a las vegas sanjuaneras. Cabezas dice que está dando un buen aporte además una brigada de la Empresa de Desmonte y Construcción, empleada en el mejoramiento de los viales que estaban intransitables. Se han resuelto casi todos los recursos necesarios, aunque presentan dificultades con las limas para afilar las motosierras. Afirma que las 61 hectáreas a cortar serán repobladas en la próxima campaña y no comprometen la entrega de 5 000 metros de madera en bolo que la unidad debe suministrar anualmente a los aserríos. El viernes, día de nuestra visita, un grupo de campesinos de la Cooperativa de Crédito y Servicios (CCS) Abel Santamaría, con sus yuntas de bueyes, contribuía al acarreo de madera hasta uno de los acopiaderos. "Somos 50 socios, quienes nos hemos dividido en cinco brigadas; cada día viene una a apoyar esta tarea que en definitiva es también nuestra, pues de aquí salen los recursos para construir las casas de tabaco de los cooperativistas", expresa Luis Fidel Hernández, uno de los boyeros. UN PINO EN 20 SEGUNDOS El trabajo de los forestales es duro y engorroso; pudiera afirmarse que ninguna actividad en el monte resulta fácil. Pero el alma de una brigada de tala la constituye, sin duda, el "motoserrero", como llaman al que opera ese equipo capaz de echar abajo una pequeña plantación en cuestión de horas. Divaldo es el nombre del trabajador que tiene esa responsabilidad en el frente de San Simón de las Cuchillas. En 20 segundos le vi derribar un grueso pino, y sin tomar respiro acometió el siguiente. Cortar y enviar a las casas de tabaco que ya están en construcción en San Juan y Martínez toda la madera que los carpinteros demanden, es una alta meta para la unidad silvícola; cuando se suman todas las empresas forestales y tabacaleras como suministradoras y receptoras, es fácil comprender que se trata de una compleja operación. Ese es el reto que tienen quienes dirigen, apoyan y ejecutan un esfuerzo constructivo sin precedentes, para cuya materialización no puede fallar ningún eslabón de la cadena. |
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