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Isla de la Juventud Restablecidas casi
totalmente la electricidad Diego Rodríguez Molina NUEVA GERONA.— En la Isla de la Juventud la naturaleza tropezó con hombres tenaces que no creen en ciclones poderosos ni contratiempo alguno. Es la convicción y sentimiento compartidos por los pineros con los trabajadores de diversas provincias y gracias a cuya solidaridad y empuje han hecho posible ya el restablecimiento casi total de la electricidad y la telefonía en apenas 10 días de trabajo ininterrumpido.
Junto al agradecimiento del pueblo pinero, las brigadas locales, de Las Tunas y de Guantánamo, que hicieron posible llevar la corriente a los lugares más apartados, recibieron ayer domingo la Bandera de Hazaña Laboral, de manos de José Ramón Machado Ventura, miembro del Buró Político del Partido, al inicio de un amplio recorrido en compañía de Roberto García Díaz, primer secretario del Partido en el territorio. Una representación de los más de 200 trabajadores eléctricos que laboraron en este frente, recibieron igualmente diplomas de reconocimiento y en nombre de los homenajeados, el tunero Felipe Salazar expresó su orgullo de haber cumplido la misión e integrar esta tropa de primera línea, símbolo de la unidad de los cubanos. Como subrayara Miguel Martínez, director de la Empresa Integral Eléctrica aquí, atrás quedan las arduas faenas de hasta 16 horas diarias por restituir, entre otros, la totalidad de los circuitos de distribución primaria y secundaria sin ningún accidente, no obstante los riesgos de este trabajo. Pero por encima de los cuantiosos daños, entre los que están más de mil casas destruidas totalmente, sobresale la actitud del pueblo pinero por recuperarlo todo rápido junto a los trabajadores del resto del país que aquí llegaron enseguida a apoyar la reconstrucción, destacó Machado Ventura, luego de dialogar con damnificados de las comunidades de Caolín, Los Mangos y La Reforma, así como de la barriada de Los Clementes, en las afueras de Nueva Gerona, así como de intercambiar con las brigadas de eléctricos, forestales, tabacaleros, del frigorífico y el taller Libertad de América, donde conoció de los esfuerzos y variantes por ponerlo en funcionamiento en breves días. Es impresionante —enfatizó en declaraciones a la prensa— la voluntad de la gente, que en condiciones adversas, y prácticamente con todo perdido, patentizan la convicción de que pueden salir adelante y no solo confían en la ayuda de la Revolución, sino que también ponen muy en alto su espíritu revolucionario y de cooperación. Durante la conversación con los habitantes de un caserío próximo a La Reforma, Machado Ventura elogió los esfuerzos por mantener localmente allí en los momentos más difíciles la producción de pan y otros servicios, reiteró el principio de la Revolución de no dejar a nadie abandonado y el empeño de resolver en el menor tiempo posible las necesidades de los damnificados. Los trabajadores de las
telecomunicaciones igualmente recibieron el reconocimiento del pueblo, el
Partido y el Gobierno, al dejar restituido el servicio, luego de
infatigables jornadas en que tuvieron que reponer 210 postes,
reparar José Ramón Machado Ventura entregó diplomas a las brigadas locales y de las provincias de Granma, Holguín, Ciego de Ávila, Camagüey y Ciudad de La Habana, las cuales tras cumplir con la misión inmediata, siguen aportando su solidaridad e ingenio al programa de desarrollo de la rama. |
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