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La batalla por el tabaco Ronal Suárez Ramos
A pesar de estar destinadas las mejores edificaciones a depósitos y escogidas (unas 700 en toda la provincia), pocas quedaron intactas en los siete municipios más occidentales, lo que obligó a una respuesta rápida en función de evitar pérdidas de consideración.
San Luis, territorio eminentemente tabacalero, es buen ejemplo de ello. Otón Abad Delgado, jefe de la Unidad de Acopio y Beneficio de la empresa tabacalera sanluiseña, cuenta: "Hubo que montar inmediatamente una operación para vaciar el almacén donde se guardaban los tercios con destino a las industrias del torcido y cigarreras. En casillas del ferrocarril y camiones se envió esa materia prima hacia almacenes de Pinar del Río, Ciudad de La Habana y Villa Clara. "Ello nos dio capacidad en esa instalación sólida para evacuar hacia allí gran parte de la rama de los depósitos derrumbados o averiados." De 20 escogidas que funcionaban en el municipio, 10 resultaron destruidas y otras seis seriamente dañadas, pero Otón asegura que aún están a tiempo de terminar el proceso de beneficio antes de que arrecie la campaña verde. Ayer los cuatro talleres que sobrevivieron trabajaban a toda capacidad, y se terminaban de reparar otros tres; un antiguo campamento estudiantil también era adaptado con iguales fines. En ellos se reubicará el personal de las que no puedan reponerse de inmediato. MÁS DEL 80% DE LOS TRABAJADORES CON SUS VIVIENDAS AFECTADAS De los 3 700 trabajadores que se emplean en el acopio y beneficio de las hojas en San Luis, más del 80% sufrió la pérdida total o parcial de sus viviendas; sin embargo, al día siguiente del paso de Lili la mayoría de ellos estaba en sus puestos. "El sábado y domingo últimos convocamos a una movilización para evacuar el tabaco que aún estaba en los depósitos averiados, y la respuesta fue impresionante, trasladamos más de 4 000 quintales hacia el almacén de tercios", expresa el joven jefe de Acopio y Beneficio. En nuestro recorrido por instalaciones tabacaleras, vimos cómo se empleaban distintas técnicas de oreo para secar el tabaco que resultó mojado y al cual se le brinda la mayor prioridad para acometer su beneficio. El cierre de la jornada laboral se fijó a las cuatro de la tarde, con el fin de facilitar que las mujeres, mayoritarias en esas labores, puedan llegar a sus hogares y aprovechar la luz diurna en los quehaceres domésticos, pues no disponen aún de electricidad. Para acoger a los hijos de las trabajadoras mientras el círculo infantil no funcione, se acondicionaron locales donde se les garantiza la alimentación y algunas de las propias tabacaleras los cuidan. DEL TABACO SALDRÁN LAS VIVIENDAS "A pesar del trauma que dejaron los dos huracanes, principalmente el último, los trabajadores se motivaron; son muchos los que expresan conscientemente que para tener vivienda hay que salvar el tabaco. Gracias a esa reacción las pérdidas son mínimas", dice Otón, quien considera un factor importante el hecho de que todas las hojas fueron empacadas en yaguas, a lo que se sumó la labor preventiva de cubrirlas con mantas de polietileno. Lo expresado por el funcionario, pudimos constatarlo en la escogida V-13-0, de El Corojo: De sus 298 trabajadores, 52 perdieron sus viviendas y las de otros 121 están seriamente averiadas. Sin embargo, el índice de ausentismo era casi nulo. Zenaida Álvarez, la administradora, nos condujo hasta Evangelina Pacheco, una mujer que lleva 39 años sentada en el banco de escogedora. "A mi hijo, que es revisador de este mismo centro, le dieron una semana y se está ocupando de lograr una solución temporal con lo que quedó de su casa. Allí nos guareceremos hasta que contemos con otra vivienda, pero lo importante ahora es salvar todo el tabaco, porque de esta y otras producciones tienen que salir los recursos", expresa. Con esa conciencia se trabaja en el salvamento y beneficio del tabaco; los trabajadores sanluiseños no son una excepción, pues en toda la provincia la tradición combativa del sector se ha hecho evidente, solo que ellos estuvieron entre los primeros que sintieron en carne propia el poder destructivo de Lili. |
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