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En el aniversario 35 de la caída del Che La imagen de la paz y del combate José Antonio Fulgueiras SANTA CLARA.— Dos palomas —una negra y otra blanca— se posaron en el hombro de la escultura que evoca al Comandante Ernesto Che Guevara, en los precisos instantes en que el pueblo de Santa Clara desbordaba en la mañana de ayer la plaza que lleva su nombre, para conmemorar el aniversario 35 de su caída en combate en Bolivia junto a un grupo de sus guerrilleros.
Llegaron hasta aquí, en una mañana soleada y limpia, su compañera en la lucha y en la vida Aleida March y su hija Aleidita, acompañadas por Miguel Díaz Canel y Alexis Melgarejo Falero, primer secretario del Partido y presidente del Gobierno en la provincia, respectivamente. Hubo discursos de Anialeidy Falcón, presidenta de la OPJM en la provincia; la pionera Tilín Aguilar, a quien junto a otros 150 infantes les fue colocada la pañoleta de pionero Moncadista, y de Roberto López, primer secretario del Partido en Santa Clara, quien afirmó que el Che sigue en la ciudad, dirige y orienta, vela por el bienestar y la felicidad del pueblo. Cantó Gerardo Alfonso su antológica Son un sueño todavía, mientras Ernestina Tribiño evocaba al cantor Carlos Puebla con su Hasta Siempre, Comandante. Santa Clara se levantó temprano este martes 8 de octubre con la fe de que el Che está más vivo que nunca y de que su estrella de Comandante llama al combate y a la paz, lo que explica que dos palomas, salidas de donde nadie sabe, vinieran a posarse sobre su escultura guerrillera. |
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