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En 200 años Solo en 21 temporadas dos o más huracanes Orfilio Peláez
Según indicó a Granma el doctor Ramón Pérez, del Centro Nacional del Clima del Instituto de Meteorología, y autor principal de un interesante estudio sobre la cronología de huracanes que castigaron al archipiélago cubano en los últimos 200 años, este suceso ocurrió por última vez en 1966 cuando lo hicieron Alma e Inés, aunque distanciados por cuatro meses. La investigación muestra que la temporada ciclónica de 1948 tiene el récord de menor intervalo de tiempo observado entre la afectación de dos huracanes intensos (categoría 3 de un rango máximo de 5 en la escala Saffir Simpson, o sea, vientos superiores a los 178 kilómetros por hora) sobre el territorio nacional. El primero de ellos pasó entre los límites de La Habana y Matanzas el 20 de septiembre, y el otro lo hizo más próximo a la capital el día 5 de octubre de 1948, es decir con 15 días de diferencia, pero prácticamente dañaron la misma zona. Otro caso notable es el de la temporada de 1886, cuando separados ¡por cinco días!, un huracán categoría 2 y otro categoría 3, atravesaron el país en las fechas del 16 y 21 de agosto, respectivamente. Por cierto, el del 21 de agosto cruzó de Sur a Norte la provincia de Ciego de Ávila, en tanto el anterior penetró por el Sur de Granma y salió por el Norte de Villa Clara. También en octubre de 1870 dos huracanes pasaron sobre Cuba con un intervalo de diez días ( 7 y 17 de octubre ).Vale la pena decir que el fortísimo ciclón del 7 de octubre se conoce en la historia con el nombre de huracán de San Marcos y produjo una dramática inundación de la ciudad de Matanzas por penetración del mar, con un estimado de 800 muertos. En las temporadas ciclónicas de 1886 y 1909, Cuba fue castigada por ¡cuatro huracanes!, mientras en las de 1895, 1906 y 1933 recibió la visita de tres. Para el doctor Ramón Pérez, lo sucedido con Isidore y Lili confirma que luego de casi tres décadas de relativa "calma meteorológica", nuestra área geográfica transita por una nueva etapa de renacer de la actividad ciclónica, sobre todo en la zona del Mar Caribe, sin duda, la de mayor peligro potencial para nuestro país. |
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