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24/09/2002
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Entrevista al doctor Orlando Caputo

La globalización puede tener un fin

FIDEL VASCÓS GONZÁLEZ

Foto: JUAN MORENOEl doctor Orlando Caputo fue uno de los participantes del VIII Congreso de la Asociación de Economistas de América Latina y el Caribe celebrado del 17 al 19 de septiembre en La Habana. Profesor de Economía Internacional de la Universidad de Chile y de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el doctor Caputo dirige el CETES, un centro que investiga los procesos de transnacionalización de la economía y la sociedad. Durante el gobierno socialista en Chile, representó al Presidente Salvador Allende en la Corporación del Cobre y fue Gerente General de la empresa estatal de la gran minería chilena que administraba la extracción, producción y comercialización de este mineral.

Vascós: Nuestros lectores desearían conocer su criterio con relación al Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA).

Caputo: "El ALCA constituye el intento de formalización de un proceso que ya está en marcha, que tiene que ver con el nuevo liberalismo y la globalización; con la forma en que los países de América Latina se han reestructurado para participar en esta globalización. Y eso está relacionado con la apertura de las economías nacionales, es decir, la libre circulación de las mercancías, la libre circulación del capital y, en general, crear las mejores condiciones para la actuación de las empresas transnacionales. América Latina ha sufrido un proceso de absorción de su economía por la de los países desarrollados y, particularmente, por Estados Unidos, con diferencias en algunos países. Ahora todos saben cuáles han sido los resultados. El propio Joseph Stiglitz, que es Premio Nobel, ha sido asesor en el gobierno norteamericano de Clinton y trabajó en el Banco Mundial a altísimo nivel, habla del fracaso del neoliberalismo en América Latina, incluso en el mundo. El caso extremo de Argentina, un país que era prácticamente desarrollado, con un nivel elevadísimo de cultura y educación, con una producción industrial enorme, está sumido en una profunda crisis. Eso es el resultado de la globalización. Entonces, el ALCA intenta formalizar eso, es decir, más mercado, más capital extranjero, más privatización, menos Estado, menos gasto social, más flexibilidad laboral. La situación de América Latina realmente ha sido desastrosa."

"Lo otro que persigue el ALCA es que se genere y amplíe la propiedad privada capitalista sobre los recursos naturales. Están los minerales, las zonas biológicas, las aguas, los mares, los lagos, los bosques. La teoría económica neoliberal dice que la mejor manera de defender la naturaleza es otorgando propiedad privada sobre ella, y esto lo que trae son gravísimos problemas. Por ejemplo, después que el gobierno de Salvador Allende nacionalizó el cobre, el Estado chileno recibía 65 centavos de dólar por libra; ahora, con la privatización, recibe 3 centavos. El ALCA pretende formalizar esta explotación. Hay que destacar que en el ALCA lo fundamental no es el comercio, sino el capital. Entonces, a mí me parece que el ALCA significa formalizar y profundizar el proceso de globalización neoliberal capitalista, significa una absorción de las economías de América Latina por parte de Estados Unidos."

¿Pudiéramos pensar en la posibilidad de impedir que el ALCA se implante?

"Yo creo que estamos en un momento muy especial. La globalización es una etapa, tiene su inicio, su desarrollo y puede tener su fin. En períodos anteriores hubo otras globalizaciones. La globalización anterior se rompió con la crisis de los años 30 y la economía mundial fue organizada sobre la base de la economía nacional. En mis reflexiones está presente el hecho de que los resultados negativos que se prevían con la globalización actual, se han anticipado y han sido más profundos de lo que prevíamos. Yo estoy pensando que puede haber una ruptura del proceso de globalización. Y cuando uno dice una ruptura no dice una ruptura con la economía mundial ni con la globalización misma, sino con la forma actual de globalización."

"Claro que puede darse el otro camino también y que el ALCA se apruebe. Para impedir al ALCA ayudarían muchísimo las grandes movilizaciones populares. Eso se está generando. En Perú se pararon privatizaciones, en Bolivia también. A mí me da la impresión de que puede haber un crecimiento de la movilización, el problema es que el movimiento antiglobalización es muy disperso, muy diverso, tiene varias vertientes."

Ahora quisiera conocer su criterio acerca del momento en que se encuentran los acuerdos de libre comercio que se anunciaron entre Chile y los EE.UU.

"Desde casi el inicio de los gobiernos de la concertación, allá en la década del noventa, se planteó por parte del gobierno chileno el gran interés de firmar un tratado de libre comercio con EE.UU. Estuvieron discutiendo como tres años y no se logró nada. El gobierno chileno ponía su interés fundamentalmente en los EE.UU. y miraba con cierto recelo al MERCOSUR. Después se paralizaron las negociaciones con EE.UU. y entonces Chile empezó conversaciones con el MERCOSUR y al final logró una situación de asociado. Por otro lado, Chile inició un acercamiento con la Unión Europea (UE). Hace cuatro meses Chile y la UE firmaron un tratado de libre comercio, incluso más amplio que el libre comercio. Yo creo que los europeos están interesados en disputarle América Latina a EE.UU., pero claro, bajo otras formas, porque los acuerdos de la UE permiten evitar la profundización del desarrollo desigual, tienen fondos para apoyar a los países con menos desarrollo. Hay que decir que los impactos del tratado de libre comercio con EE.UU. no van a ser muy grandes en Chile. Chile ha puesto en práctica una apertura unilateral que ya casi no hay aranceles, todos los productos pueden ingresar libremente o con un impuesto muy bajo. También en EE.UU. ingresa una cantidad de productos chilenos con preferencias. El tratado se va a firmar si a EE.UU. le conviene económica o políticamente. Tiene que ver de nuevo, fundamentalmente, con las inversiones extranjeras. No es el comercio, sino la inversión. EE.UU. quiere tener acceso y apropiarse, bajo la forma de propiedad privada, de todos los recursos naturales chilenos."

La última pregunta. De no ser el ALCA, ¿cuál sería el proyecto que América Latina debería seguir para tener de verdad un desarrollo propio como el que necesitan sus pueblos?

"Así como la globalización y la crisis misma se han profundizado, empiezan a verse con más claridad las alternativas. Y las alternativas que se presentan y que van teniendo fuerza, tanto en la realidad como en el pensamiento, es que debería haber una nueva forma del funcionamiento de la economía nacional, que se reestructurara desde adentro, para participar en una economía internacional muy activa, sobre la base de una inserción creadora en la economía mundial. El nuevo proyecto debería partir de una economía creada desde adentro, con una propuesta estratégica de desarrollo nacional. Cada vez más se acepta que el neoliberalismo es un fracaso, y cuando una cosa fracasa, entonces hay que cambiarla. Se necesitan grandes cambios. Para llevar eso adelante hay que coordinar muy bien los mercados interno y externo. Hay que lograr el desarrollo del mercado interno. No puede haber país desarrollado sin niveles de consumo importantes de su pueblo. En los procesos de integración hay que ir mucho más allá del comercio, hay que lograr acuerdos trascendentes, digamos, en una serie de industrias, incluso para llegar a incluir aspectos financieros y monetarios en algún momento. Generar una fuerza de discusión que se oponga a las tendencias que el capitalismo crea, de concentración, especialización, desigualdad. Todo eso yo creo que se puede hacer. El nivel actual de desarrollo de las fuerzas productivas puede permitir que la sociedad viva mejor y, en ese sentido, los incrementos de producción que se pueden lograr en una perspectiva de una nueva reestructuración económica serían muy favorables."

24/09/2002

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