![]() |
|
En Australia Inmigrantes non gratos ARNALDO MUSA
Australia, que tiene programas de inmigración legal, arresta rutinariamente a quienes llegan de manera ilegal y los envía a remotos centros. Es algo paradójico que un país formado por la inmigración haga esto, luego de haber aprobado la definición de refugiado recogida en la Convención de Ginebra: "Toda persona que(...) debido a fundados temores de ser perseguidos por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país; o que, careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos, fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera regresar a él." Las potencias occidentales diseñaron tal término para alentar principalmente la emigración de personas que vivían en el otrora campo socialista europeo. Pero los tiempos han cambiado y la mayoría de los refugiados —21,5 millones hasta el 31 de diciembre del 2001— se encuentran principalmente en naciones en desarrollo y no en las industrializadas. Irán tiene más de dos millones de refugiados afganos y Kenia centenares de miles provenientes de países vecinos con conflictos bélicos, por citar dos casos. Pero Canberra formó recientemente una gran algarabía para no aceptar a unos 400, en su mayoría afganos, que llegaron a sus costas. Recuperando las antiguas políticas de inmigración que configuraron lo que se llamó la Australia Blanca, por la que solo eran admitidos inmigrantes de ascendencia europea, ha tomado decisiones que llevaron a los refugiados a la desesperación, al verse hacinados en los denominados campos de detención, lugares absolutamente inhóspitos, en medio de zonas desérticas y deshabitadas, custodiados y manipulados por empresas privadas. PARA HACER NEGOCIO La principal entidad que administra estos campamentos es la Australasian Correctional Management, creada en 1991 y subsidiaria de la multinacional estadounidense Wackenhut Corrections Corporation, que, como señala la revista Forbes, es una de las empresas más grandes de EE.UU. (en el área de prisiones). Posee 56 cárceles y centros de detención en territorio norteamericano, Europa y... Australia, donde "aloja" a más de 40 000 personas. Desde el primero de septiembre de 1992 todo el que llega a Australia sin documentación apropiada es detenido y confinado en los distintos campos de detención a lo largo del inmenso país. Port Hedland, Curtin y Woomera son tres de los más aislados y encierran tras sus muros episodios de graves violaciones de los derechos humanos. Woomera fue acondicionado en
1999 y tiene capacidad para No es una cuestión ocasional, sino que cada año miles de solicitantes de asilo que llegan a las fronteras de Australia son arrestados y confinados de tal manera, bajo este tipo de detención automática e indefinida, sin cargos ni opción a revisión judicial. Para mantener esa política, el Estado gasta más de 90 millones de dólares anuales, pero ha sido un fracaso, porque los inmigrantes y solicitantes de asilo siguen llegando a tierra australiana: de 650 en 1992, se pasó a 6 000 en el 2000, y va en aumento. Para contrarrestar el fenómeno, Canberra "exporta" sus solicitantes de asilo a países o islas vecinos, como a las Christmas, las Ashmore, las Cartier y las Coco. En Naurú, el país más pequeño del mundo, con 21 kilómetros cuadrados, viven en campos de confinamiento 1 100 refugiados, principalmente afganos que viajaban en el carguero Tampa, que Australia se negó a acoger en sus costas, en agosto del 2001. La política australiana en materia de asilo revela la preocupante tendencia de las naciones más ricas que, mientras que en los grandes foros enarbolan causas solidarias a favor de pueblos azotados por la guerra o el hambre, se empeñan en cerrar las puertas a quienes consiguen llegar a sus fronteras. |
|