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10/09/2002
Portada de hoy

Diego García

Base imperial de agresión

ARNALDO MUSA

Diego García es simplemente otro atropello en una larga lista de los que ha cometido Estados Unidos, con el fin de acaparar como catapultas militares a cientos de lugares en el mundo. Es una isla arrebatada más que comprada por Gran Bretaña a Mauricio y entregada virtualmente al Pentágono.

Isla del Océano Índico que se menciona muy poco, si acaso escuetamente: de allí salieron los bombarderos norteamericanos para agredir a los países indochinos en las décadas del sesenta y el setenta y se almacenaron tanques de combustible para expediciones en el Golfo Pérsico, cuando la Guerra del Golfo, en 1990, y más recientemente contra Afganistán. Todavía están allí los B-52 y aviones aun más modernos de combate, y flotas navales a la espera de órdenes de ataque.

No importa que en el mundo aumente el rechazo a la nueva aventura bélica que Estados Unidos pretende emprender contra Iraq. Sus fuerzas bélicas en el área crecen y crecen.

En todo este engranaje, Diego García es vital, sea o no Iraq el próximo objetivo

OJEADA A DIEGO GARCÍA

Tal como ustedes pueden apreciar en el mapa, Diego García es una isla de apenas 44 kilómetros. Al parecer se encontraba desierta a la llegada del francés Vicomte de Souillac en 1776, quien se adelantó a los ingleses a la conquista del lugar (en aquel entonces Mauricio era posesión francesa). Allí, París concedió a distintos empresarios la posibilidad de explotar sus recursos, a cambio de la instalación de una colonia de leprosos.

Luego de la derrota de Napoleón, en 1815, Mauricio, junto con el archipiélago de Chagos, pasó a manos británicas. Durante el siglo XIX, los ingleses traerían trabajadores indios, africanos y malgaches. Pero como la lepra contagiaba principalmente a los hombres, ello determinó una organización familiar de tipo matriarcal.

Fue así como poco a poco se fue formando una cultura propia. Se dio el nombre de ilois (nombre de las comunidades de Chagos) al estilo de vida que compartían en estrecha relación con la naturaleza.

Sin embargo, todo cambió en 1965. Los ingleses decidieron desmembrar a Diego García de Mauricio para crear junto con otras islas el BIOT (British Indian Ocean Territory). En 1967, cedió la isla a Estados Unidos, a cambio de un descuento en la compra de armas nucleares, y tres años después, la administración norteamericana hizo trasladar a los cerca de 
2 000 ilois a Mauricio, donde se les dejó a la deriva en un puerto, sin ninguna pertenencia y nacionalidad, en desamparo total. Muchos murieron de hambre y tristeza.

CON PECADO CONCEBIDO

Estados Unidos no reparó en nada ni nadie para lograr su propósito de controlar el Océano Índico, luego del fin de la Segunda Guerra Mundial. Tras del poder británico, tomó su lugar en el control de la zona, para garantizar el transporte de bienes entre Europa y Japón, el tráfico de las materias primas asiáticas y la salida del petróleo del Medio Oriente.

Tras haber logrado disponer de Diego García, convirtió a la isla en el principal punto de apoyo militar del Índico, donde construyó una enorme base aeronaval, lo cual violó todas las disposiciones de organismos internacionales que intentaban convertir a la región en una zona de paz.

Desde la base de Diego García, Estados Unidos dirigió las operaciones de la crisis de Yemen de 1968, el apoyo a los mujaidines afganos desde 1979, la crisis de los rehenes de Irán (1979-1981) y las sucesivas operaciones contra Iraq: Desert Storm (1991), Desert Strike (1996), Desert Thunder (1997) y Desert Fox (1998).

Ahora Mauricio trata de hacer valer sus derechos sobre Diego García, pero muy poco podrá contra Estados Unidos y el Reino Unido en este mundo unipolar donde campean la arbitrariedad y la prepotencia en los asuntos internacionales.

Diego García se convierte así en un importante eslabón de la cadena con que el imperialismo norteamericano trata de atar al mundo.

Así es esta isla del Océano Índico convertida en base militar de agresión, a la que la propaganda occidental llama "fortaleza de la libertad", cuando no es más que un triste símbolo del imperio.

10/09/2002

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